LA MINERÍA DEBE CONSIDERARSE COMO UNA MÁS DE LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DE ZACATECAS - El Nopal
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LA MINERÍA DEBE CONSIDERARSE COMO UNA MÁS DE LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DE ZACATECAS

LA MINERÍA DEBE CONSIDERARSE COMO UNA MÁS DE LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DE ZACATECAS
R. René Ruiz G.
U. A. Chapingo.

Con esta colaboración se espera dejar claras dos cuestiones fundamentales desde mi punto de vista:
1.- La minería no es la actividad económica más importante de Zacatecas, y no tiene por qué realizarse a costa de otras actividades ni porqué llevarse a cabo hipotecando el futuro de la presente generación y de las próximas.
2.- Estamos obligados a desmantelar los Mitos que se han urdido, por desconocimiento, para pretender justificar una de las actividades más depredadoras de cuantas han existido, y existen.
DESARROLLO DE LA ARGUMENTACIÓN
1.- Por cuestiones de todo tipo, la minería debe ser considerada como una más de las actividades que se realizan en la entidad y de la que vive una parte se la población; tan importante como la agricultura, la ganadería, los servicios en general, el turismo por ejemplo, o cualquier otra. Los tomadores de decisiones, en este caso los funcionarios de los tres niveles de gobierno, deben, y tienen que comprender que no basta priorizar el apoyo y la cobertura para alguna de las actividades económicas por separado. Que están obligados a informarse y a asesorarse por parte de expertos en las diferentes materias para que puedan trascender lo inmediato; que están obligados a configurarse una visión de largo plazo y no solo intentar resolver lo inmediato.
Durante los últimos días, diversos medios de comunicación han estado dando cabal cuenta de la real dimensión de la minería en Zacatecas, y ha quedado perfectamente claro que no aporta lo que llegó a decirse respecto a su contribución al Producto Interno Bruto. También ha sido señalado que es una de las actividades que más contribuyen al deterioro y transformación de los recursos naturales, que son finitos y les pertenecen a toda la población, presente y futura.
Ha sido expuesto que con la minería, y sobre todo con la denominada “megaminería”, se alteran para siempre las condiciones necesarias para la vida en las formas que la conocemos ahora, que el uso que hace de recursos como el agua atentan directamente contra la vida y que los gobiernos están obligados a ponerle límites a una actividad que deja poco, y se lleva miles de millones de dólares.
También ha quedado muy claro que es urgente que el legislativo modifique la actual Ley Minera para garantizar que los preceptos de ley pongan por delante el supremo interés de la nación por sobre el interés de los particulares, siendo en este caso empresas transnacionales y nacionales que simplemente están buscando como acrecentar sus capitales al menor costo posible.
Resulta evidente que habrá necesidad y tiempo para ampliar la discusión sobre un tema tan complejo como lo es la actividad que gira en torno de la minería.
2.- Es necesario desmantelar los Mitos que se han urdido para justificar la minería.
Con el respeto que se merezcan, les voy a sugerir a todos los funcionarios involucrados en el Tema de la Minería en Zacatecas, que por favor estudien lo que puedan sobre la cuestión. Que sean receptivos a los excelentes estudios que vienen realizando un grupo de investigadores que se desempeñan en la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo de la UAZ, reconocidos a nivel mundial y que tiene como uno de sus Ejes de análisis la cuestión de la minería en la entidad.
Por lo pronto, en esta colaboración, voy a transcribir los primeros dos Mitos que ubican un excelente grupo de investigadores de Argentina y que han dado a conocer en el 2011 con el Título “15 Mitos y Realidades de la Minería Transnacional en Argentina”. Este trabajo estuvo encabezado por Horacio Machado, Maristella Svampa, Enrique Viale, Marcelo Giraud, Lucrecia Wagner, Mirta Antonelli, Norma Giarracca y Miguel Teubal, con la colaboración de Javier Rodríguez Pardo y Darío Aranda. En la próxima colaboración continúo con la transcripción de estos mitos. Por lo pronto solo se comenta algo donde es necesario para que la argumentación quede más clara; todo lo entrecomillado es de los autores señalados quienes lo desglosan de manera completa en el documento referido.
“Mito 1: Son fundamentalistas, están en contra de todo tipo de minería
Los que se oponen a la minería son fundamentalistas y no reconocen el hecho de que ésta acompaña la vida del hombre desde los tiempos más remotos de la historia y que, por ende, es necesaria para el desarrollo de la civilización, más aún, imprescindible en nuestra vida cotidiana”.
Aquí solo cabría decir que no es que algunos nos opongamos a todo tipo de minería, nos oponemos a la minaría más depredadora que los gobernantes quieren que se asuma como necesaria, inevitable, y que además es compatible con el desarrollo sustentable, cuestión que simplemente resulta imposible. O que alguien nos diga dónde, en qué país o región del mundo existe minería que no deprede los recursos naturales existentes.
“Mito 2: La minería es un ‘motor de desarrollo’ que impulsa la economía nacional
Uno de los mitos más ampliamente difundidos y sin embargo más endebles de la minería transnacional a gran escala versa sobre sus impactos macroeconómicos positivos sobre las economías nacionales donde se instalan, constituyéndose presumiblemente como ‘motores de desarrollo’, que impulsan en conjunto la expansión y maduración de las economías donde se instalan. Tales aseveraciones se suelen sostener y ‘fundamentar’ apelando a los grandes montos financieros de las inversiones iniciales que las empresas mineras realizan, y a los altos valores de exportación que generan, alegando que ellos se constituyen en fuentes de divisas, en importantes ingresos fiscales y en dinamizadores del resto de los sectores económicos. Las posturas apologéticas, por lo general, no consideran las condiciones político-institucionales que hicieron posible la ‘expansión minera’, ni la significación y los efectos que dicho ‘crecimiento’ implica en términos de la estructura productiva y las relaciones de poder resultantes”.
Sobre esto solo hay que decir, que basta un breve análisis para comprender que la minería en nuestro país, y en Zacatecas, no constituye ningún motor de desarrollo, puesto que de acuerdo con Federico Guzmán resulta ínfima la proporción del valor generado que se queda en los lugares donde están ubicados los emprendimientos mineros, “pues de cada mil dólares las empresas que operan en la entidad se quedaron con 999.92 dólares y dejaron en las poblaciones 8 centavos de dólar”(Raquel Ollaquindia, Alma Ríos, Rafael De Santiago, La Jornada 7 de noviembre de 2016, págs.. 6 a 9).
¿Será posible que con esa cantidad de pueda impulsar el desarrollo en las comunidades donde se ubican las mineras? No lo creo, a menos que se pudiera hacer magia y multiplicar las monedas…lo que seguirá prevaleciendo es la miseria, acrecentada por la depredación y la aniquilación de las formas de vida existentes.
Continuará…
Muchas gracias Sr. Director de El Nopal.

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