A LOS MITOS Y “BENEFICIOS” DE LA MEGAMINERÍA DEBEMOS CONFRONTARLOS CON FIRMESA Y SIN TEMORES - El Nopal
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A LOS MITOS Y “BENEFICIOS” DE LA MEGAMINERÍA DEBEMOS CONFRONTARLOS CON FIRMESA Y SIN TEMORES

A LOS MITOS Y “BENEFICIOS” DE LA MEGAMINERÍA DEBEMOS CONFRONTARLOS CON FIRMESA Y SIN TEMORES
R. René Ruiz G.
Universidad Autónoma Chapingo.
Ahora abordaremos los otros seis Mitos con los que los inversionistas mineros pretenden “blindarse” para justificar sus actividades dentro de nuestros territorios.
Por cuestiones de tiempo, y para poder abordar otras cuestiones de la compleja realidad zacatecana, en esta colaboración me voy a limitar a citar esos otros seis Mitos  que constituyen el “paraguas” bajo los cuales el capital mundial globalizado pretende vendernos las “bendiciones” que la minería lleva a las regiones en donde se establecen, como cínicamente lo dice un plumífero al servicio de los peores intereses transnacionales (véase al editorialista y “famoso” Sergio Sarmiento en www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=98549).
“Mito 9: Ningún proyecto minero se hace sin el consentimiento previo de las comunidades involucradas.
Hay innumerables estrategias de engaño, cooptación y coerción social; son estrategias acumuladas por una larga historia de explotación. A pesar de existir recomendaciones durante los últimos años pidiendo que se reconozca el consentimiento de las comunidades para resolver tales conflictos, no hay prácticas ni reglamentos establecidos. Asimismo, cuando las comunidades intentan realizar sus propias consultas populares, enfrentan mucha presión o éstas son anuladas sin más”.
Sólo recuérdese lo que pasó con el litigio entre la Gold Corp Inc. y el ejido Cerro Gordo, en Mazapil, Zacatecas.
“Mito 10: La minería fortalece el tejido social, reduce la migración y la descomposición de las comunidades.
Toda la evidencia empírica muestra que allí donde se instala la minería a gran escala y a cielo abierto se multiplican los conflictos sociales, aumenta la migración y se producen divisiones al interior de las comunidades. Contratos directos y dádivas u ofertas a individuos y comunidades particulares, bajo la forma de acción social empresarial, apuntan a dividir a la población, a fin de lograr una espuria ‘licencia social’ o acallar a los sectores que se oponen. A su vez, este escenario asimétrico favorece la territorializacion de los conflictos, la criminalización de las luchas socioambientales y la violación de derechos ciudadanos”.
Para comprobar la falacia de este Mito, recomiendo que se den una vuelta por las comunidades en donde ahora están trabajando las megamineras: prevalecen los conflictos internos, las faltas a la ley, la descomposición social, la desarticulación familiar, etc.
“Mito 11: Las empresas transnacionales garantizan transparencia y libertad de opinión en cuanto a la evaluación de sus actividades.
El financiamiento de las empresas mineras, especialmente de muchas juniors, utiliza prácticas no transparentes que muchas veces son monitoreadas muy débilmente en cuanto a los impactos ambientales y sociales de sus proyectos. Además, estas empresas tienen estructuras empresariales muy complejas, diseñadas para eludir el fisco y el riesgo judicial. Por último, existe el caso de que incluso en sus propios países de origen, las corporaciones mineras estén lejos de garantizar transparencia y tolerar la libertad de opinión, tal como lo muestran los casos de persecución judicial contra aquellos que critican con fundamento sus actividades”.
Esto último lo ha demostrado el comportamiento diario de casi todas las mineras que operan en Zacatecas. Quien tenga dudas por favor pregúntenle al Lic. Felipe Pinedo que lleva años enfrentando las perversas prácticas de la Gold Corp Inc. en el Valle de Mazapil, Zacatecas. Consúltese lo que ahora mismo están padeciendo los habitantes del ejido Santo Rosa, en Mazapil: presiones todos los días por parte de personeros de “Peñasquito” quienes los amenazan que de no ceder los “echarán al gobierno”.
“Mito 12: Cada país es autónomo y soberano en sus relaciones con empresas mineras transnacionales. Las empresas mineras transnacionales respetan el marco legal de los países donde operan.
Muy frecuentemente no existen mecanismos, voluntad ni recursos para aplicar los mandatos legales. Además, muchas veces las mismas empresas mineras y/o sus promotores imponen un marco legal a través de gobiernos amigos”.
A nivel mundial México es el ejemplo de esta anómala situación y en Zacatecas se ha ido mucho más lejos. Recuerden el comportamiento del “Gobernador Minero” (así nombrado por los inversionistas canadienses) cuando fue a Toronto, Canadá, y los últimos deslices de ATC quien se ha puesto, por la vía de los hechos, al servicio de las empresas mineras.
“Mito 13. Las empresas transnacionales se comportan con responsabilidad social corporativa o empresarial, robusteciendo el tejido socioeconómico de la zona.
Muchas empresas sostienen que desarrollan una amplia actividad en  la  zona,  que  desborda  claramente  la  actividad  extractiva,  en  el marco de la denominada responsabilidad social empresarial (RSA) o corporativa. Sin embargo, a través de la RSA, las empresas desarrollan una suerte de ‘clientelismo empresarial’ que practica la cooptación y el asistencialismo, contribuyendo a reforzar las asimetrías sociales y económicas. Este escenario de asimetría entre lo local y lo global, en el cual la empresa deviene un Estado dentro del Estado, favorece además la violación de derechos ciudadanos”.
De esto sobran evidencias en Mazapil: se reparten dádivas, y se llevan toneladas de Oro y muchos más minerales.
“Mito 14. Los que se oponen a la minería a gran escala, nacional o trasnacional, no tienen alternativas de desarrollo.
Este mito construye la imagen de que la minería ocupa territorios que en realidad son un ‘desierto’ improductivo y quienes se oponen a esas inversiones no tienen alternativas. De este modo, (y vinculado con el mito 5 ya desarrollado) se apunta a ‘ocultar’ y a ‘invisibilizar’ las posibilidades que aún permanecen en estas regiones en materia productiva y la memoria de prácticas y saberes que todavía conservan sujetos que han sido excluidos de la producción con políticas públicas que, justamente, preparaban las condiciones para la instalación de la megaminería”.
Específicamente sobre esta cuestión volveremos un poco más adelante. Por mientras solo dejo señalado que en la región del Semidesierto Norte Zacatecano ha existido, por años,  un claro ejemplo del más vil asistencialismo inmovilizador que despliega el Estado mexicano para sostener su clientela política y pretender erigirse en el Hermano mayor que protege a los desvalidos.
“Mito 15: América tiene un destino mineral. Sin desarrollo minero, no hay futuro para nuestras sociedades.
Este argumento recorre de modo explícito o implícito el discurso prominero y consiste en afirmar que tradicionalmente América Latina ha exportado minerales. Sin embargo, es una falacia afirmar que América Latina es mineral, ocultando los complejos procesos económicos y políticos que están detrás de ello”.
En nuestra entidad, los gobiernos en turno han pretendido vendernos la idea de que Zacatecas tiene “Vocación Minera”, lo que es impreciso, desde cualquier óptica de que se le vea. Un territorio puede tener aptitud para algo, pero vocación no, porque no constituye un sujeto; también revisaremos esto en su momento.
Por ahora es todo, felices fiestas decembrinas para todos y muy pronto nos volveremos a leer si lo tienen a bien.
…Le seguimos…
Muchas gracias Sr. Director de El Nopal.

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