BASÍLICA DE ZACATECAS - El Nopal
3314
post-template-default,single,single-post,postid-3314,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-9.4.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive
 

BASÍLICA DE ZACATECAS

BASÍLICA DE ZACATECAS

JAIME ENRÍQUEZ FÉLIX

Se inauguró en junio de 2010, luego de un extenso trabajo de remodelación el retablo de la catedral de Zacatecas.  Hermosa y señorial como la que más, pocas ciudades del mundo pueden darse el lujo de atesorar un monumento colonial de esta envergadura.  La vista elevada al cielo, procurando envolver con una sola mirada el color azul intenso de nuestra bóveda celeste, el imponente cerro de La Bufa y la fachada de la catedral, denota a primera vista al viajero, poco acostumbrado a disfrutar de panoramas tan impactantes.

No podemos menos que apreciar, así pasen los años,  el trabajo que se ha hecho para restaurar esta joya.  Estas tareas costosas y delicadas son difíciles de emprender.  Se dejan muchas veces para el final de los presupuestos, o para mejores condiciones económicas en lo porvenir.  Esta vez, se atacó la tarea, lo que es de agradecer.

Porque la catedral vale la pena: Helen Krauze lo señaló un poco antes de la inauguración, asombrada al oficializar la noticia: nuestra iglesia contenía un ejemplar sumamente valioso de la Biblia de Amberes: Con tanta campaña pasó prácticamente de noche este singular hallazgo: se encontraron en ella  cinco tomos de la Biblia políglota o Biblia de Amberes, impresa en España en 1572. “Al parecer fue elaborada a petición de Felipe II, por Cristoffel Plantin. El tiraje de esta Biblia escrita en latín, griego, hebreo y caldeo fue de alrededor de mil 200 ejemplares, pero se calcula que sólo existen cien versiones completas en todo el mundo, con la zacatecana sumarían 101. Hay un ejemplar completo en Perú, las demás están en España y ésta realmente no se conocía”, afirma gozosa la intelectual.

El descubrimiento es considerado de alta magnitud para los historiadores.  “Estamos hablando que se imprime en la época de esplendor de Zacatecas, creemos que la plata zacatecana ayudó a financiar los trabajos de su edición, porque la ciudad se funda en 1546 y en 1548 se descubren las principales minas. Para 1585, el rey Felipe II le da título de ciudad de Nuestra Señora de la Asunción de Zacatecas, por toda la riqueza que mandaba a España. Incluso, el Palacio del Escorial se financió con la plata mexicana”.

La gloria se nos viene encima como tsunami: ¡entre los documentos encontrados, se localizó también el nombramiento de nuestra catedral, como Basílica de Zacatecas”!  Frente a tanta grandiosidad, habrá que detenerse más seguido en la puerta de la Acrópolis, y mirar hacia arriba, como turistas,  el tesoro que es ese templo, no sólo por su belleza, sino por los privilegios que ella trae consigo a nuestra ciudad capital.

Sin comentarios

Publicar un comentario