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DIME CON QUIÉN ANDAS….

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DIME CON QUIÉN ANDAS….

 

Dr. José de Jesús Reyes Ruiz

Para documentar mi pesimismo… y el de los demás

 

Dime con quien te juntas, y te diré quién eres, twitteó Hillary Clinton en relación a la visita, previa invitación a su contrincante Donald Trump a Los Pinos para entrevistarse con el señor Peña, mientras uno de los periódicos más importantes de la unión americana apuntaba en sus seis columnas de su primera plana, “Se reúnen los dos personajes más impopulares”  Trump-Peña

 

Comedia de errores orquestados por el Virrey Videgaray, que es que, “los mercados para estabilizar” por el amor de Dios, Mercados mis polainas, un error más que deteriora la ya de por sí muy afectada imagen del actual ocupante de los pinos, que al menos; aún puede disfrutar de su enorme nave para visitar China y estar algunos días fuera de un país en donde se le cuestiona fuertemente.

 

A otro de los genios de su gabinete se le ocurrió cambiar la ceremonia del día del informe presidencial 1 de septiembre y rendición de cuentas, y en vez de presentarse ante un auditorio de aplaudidores paleros, personalidades del PRI, empresarios a modo, y periodistas a sueldo -chayoteados por supuesto-, en lugar de ello, deciden armar un cambio del formato y lo entrevistan con 300 jóvenes elegidos claramente a modo para que también le fueran a aplaudir, y a realizar cuestionamientos a modo que previamente les habían puesto en sus manos para permitir, hasta donde esto fuera posible el lucimiento del señor tan seriamente cuestionado desde ya hace un buen rato.

 

Da verdadera vergüenza ajena los segundos en que este señor, el señor de los pinos guardo silencio por que nadie le había dicho o había previsto que se encontraría en una situación crítica en la “rueda de prensa” que dieron conjuntamente los señores de los copetes, uno güero y otro negro. Cuando a los periodistas mexicanos se les colocó en la retaguardia y con la prohibición para realizar preguntas, ¿en una rueda de prensa? pero a los corresponsales extranjeros, predominantemente norteamericanos, en primera fila, si tuvieron acceso a realizar preguntas o; si a ellos también se les prohibió, decidieron pasarse la prohibición por debajo del arco del triunfo y rápidamente se les fueron encima con el asunto del muro.

 

El muro es o será una realidad contestó Trump, y no es el momento o no platicamos sobre quien lo pagará, y cuando las cámaras enfocaron al señor Peña para ver su opinión, este no supo que responder, tan sencillo que hubiera sido ser enfático con una simple frase.- “México no pagara ese muro”, o bien, nuestras naciones necesitan establecer puentes de comunicación y entendimiento, no muros que nos separen, pero por mala fortuna nadie le colocó esto en el apuntador y simplemente se quedó callado demostrando -una vez más- su terrible mala y mínima capacidad para improvisar y para recuperar algo de las simpatías de la ciudadanía en general, fueron los silencios más prolongados de su vida, y también de las nuestras.

 

Muchos han utilizado la frase ya célebre del recientemente fallecido Divo de Juárez, “pero que necesidad ”, a lo que yo he agregado en otras reflexiones “y por qué tanta torpeza”, “no vale la pena”, por qué a una semana de distancia la gran mayoría de los mexicanos -los expertos incluidos- aún no se explican que los llevó a realizar tan terrible e inoportuna invitación, cuando todos los números indicaban la caída en las preferencias electorales del candidato republicano, que utilizó su viaje relámpago a México para recuperar algunas simpatías y revertir la curva que le hundía a una distancia difícil de superar en las elecciones de su país en el mes de noviembre.

 

Por si fuera poco, la actitud áspera con la que se mostró frente a las cámaras en Los Pinos, y su dureza, frente a la actitud timorata y pobre personalidad del presidente mexicano, unas horas más tarde en Arizona volvería arremeter con todo en lo del muro, insistiendo lo que ya ha dicho hasta el cansancio, que nosotros los mexicanos pagaremos por el muro, solo que aún no lo sabemos.

 

Si se trata de no volver a ver la cara de este tipo… yo coopero.

 

Ante todo esto, un cada vez más disminuido Peñita -le llamaremos así ya no “señor Peña” se le ocurre aclarar -según él- en redes sociales; que él había sido claro frente a Trump en la conversación privada en el sentido que México no pagaría por el muro, pero Trump aclaró que ese tema no había sido tratado, solo para que días más tarde Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York saliera a asegurar que si se había comentado algo, con el único objetivo de darle algo de credibilidad al señor de los pinos, y vaya usted a saber con cuanto lo hayan maiceado para que saliera con esta aclaración.

 

La realidad es; para resumirlo en forma muy simple, que el Señor Trump inició su campaña siendo poco diplomático (y poco conocedor de los usos y costumbres a los que está comprometido alguien que como él y que pretende una candidatura donde el 30% de los votantes son de origen latino), al decir lo que realmente siente, él y muchos de sus compatriotas.

 

Su discurso antimexicano le brotó desde lo más profundo de su alma asegurando que todos los migrantes de origen mexicano son delincuentes, violadores, estafadores, asesinos, criminales, etc., y lo paradójico es que a lo que un mundo supuestamente ordenado y diplomático pudiera esperar, con este discurso que entendemos es sincero y nace desde el fondo de su alma, porque realmente lo cree, se volvió una veta de oro que comenzó rápidamente a darle dividendos que ni él mismo se esperaba, y fue por ello que ratificó su discurso y lo profundizó, y gracias a ese discurso, y no al discurso que vino después anti musulmán, fue que comenzó a ascender como la espuma dentro de las simpatías del electorado estadounidense.

 

Es así cuanto nos quieren -pero saben que están bien correspondidos-, una gran parte del electorado conocido como WASP (white, anglo-saxon protestant) que rápidamente hizo eco de esta posición antimexicana, y con este discurso al que después se agregó que el tratado de libre comercio de América del norte solamente había dado ventajas al lado mexicano, y que los trabajos habían volado de los Estados Unidos a nuestro país arruinando la economía de cientos de miles de norteamericanos de las clases más bajas.

 

Esto es cierto en parte, las grandes transnacionales que comenzaron con las maquiladoras y se siguieron con las ensambladoras de vehículos, eligieron nuestro país por la cercanía geográfica, pero sobre todo por los pésimos sueldos con que se paga aquí a los trabajadores, porque ello representaba ganancias mucho mayores para ellos y aunque en nuestro país se abrieron empleos pésimamente pagados, las grandes transnacionales fueron las que salieron ganando, y la pobreza de nuestros vecinos del norte solamente se incrementó aunque la riqueza de aquellos que se encuentran en las cúpulas empresariales se incrementaron aún más y exponencialmente.

 

Eso es lo que no dice en señor del copete -güero- lo que ignora, o pretende ignorar, es que cambiar las reglas del libre mercado como pretende hacer si es que llega a la casa blanca -la de Washington-, solamente hundirá la economía estadounidense de por sí ya bastante deteriorada, y con ella se llevara entre las patas a la nuestra, que si a ellos les va bien, o les va mal a nosotros siempre nos ira de la fregada en consecuencia.

 

Su discurso antimexicano sin lugar a dudas le llevó a ganar la candidatura del partido republicano ante la mirada de asombro de muchos de ellos que han decidido y lo han declarado públicamente darle la espalda, y hoy por hoy que ya es candidato es cuando los estadounidenses en su mayoría se dan cuenta de la estupidez en la que han caído con este burdo personaje como candidato, si bien tienen a la Clinton como una mala -por decir lo menos- candidata, Trump representa lo peor de lo peor, y ahora que despiertan de este sueño antimexicano tratan de poner la casa en orden y las simpatías para Trump comienzan a descender haciéndose -hasta hace una semana-, difícil que logré completar su caminar hacia Washington.

 

Pero a un personaje -nada brillante- el señor de Malinalco, le pareció buena idea traerlo como invitado, y hacerle una recepción de jefe de estado para ver si su opinión sobre nuestro pueblo se modificaba al menos un poquito, y claro repartieron invitación doble y le extendieron -según su decir-, otra invitación a Hilaria la de Clinton, solo que el que les tomó la palabra por que encontró en esta invitación la posibilidad de darle un giro a las simpatías electorales, fue Trump y más pronto que tarde, sin darles tiempo a recapacitar se dejó venir, aunque tenía un compromiso en Arizona para aclarar su postura antinmigrante y así se dio la historia por todos conocida.

 

¿Quién ganó y quien perdió?, ganó Trump sin lugar a dudas por que las preferencias electorales que le mostraban en caída casi vertical se modificaron y sus simpatías vuelven a estar en ascenso, y perdió el de siempre, Peñita que a estas horas tendría si fuera pensante -pero no lo es-, que cuestionar seriamente los consejos del Virrey Videgaray que hundiéndolo aún más de lo que está, se hunde también él mismo y sus expectativas cualquiera que estas pudieran haber sido, hoy en día ya no son.

 

Y Hilary ya declino la invitación, no vendrá ¿represalia? Dios nos agarre confesados.