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LA CRISIS DEL IMSS

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LA CRISIS DEL IMSS

Por: Arturo Nahle G.

El Instituto Mexicano del Seguro Social es la institución de seguridad social más grande de América Latina, fue fundado en 1943 por el Presidente Manuel Ávila Camacho y tiene como finalidad garantizar la asistencia médica y el otorgamiento de una pensión a sus afiliados.

Los trabajadores afiliados al IMSS cuentan con Seguro por Riesgos de Trabajo, Enfermedades y Maternidad; por Invalidez; con Seguro de Vida y por Retiro en edad avanzada; así mismo con servicio de Guarderías para sus hijos y otras Prestaciones Sociales. Las viudas y los huérfanos también pueden acceder a una pensión del IMSS.

Actualmente hay más de 3.6 millones de mexicanos pensionados por el Seguro. De los 746 mil millones de pesos que tiene de presupuesto (más de lo doble que la SEP), el 40% se va al pago de estas pensiones.

El 60% restante se destina para proporcionar servicios de salud a sus 20.3 millones de asegurados y sus beneficiarios, así como a otros 12.3 millones de mexicanos ubicados en más de 20 mil comunidades de alta y muy alta marginación a través del Programa IMSS Bienestar (originalmente IMSS Coplamar).

En Zacatecas hay poco más de 187 mil asegurados, pero el Programa IMSS Bienestar atiende a otros 453 mil. Junto con Tlaxcala, Tabasco, Nayarit, Guerrero, Colima y Campeche, Zacatecas es el Estado con menos asegurados de México.

A los zacatecanos pobres beneficiarios del IMSS Bienestar, solo se les da consulta médica de 8 de la mañana a 4 de la tarde en 176 Unidades Médicas Rurales, el problema es que hay cerca de cinco mil comunidades.

Para la atención médica de segundo nivel (o sea para pequeñas cirugías, partos y pediatría), hay clínicas muy modestas solo en 29 de los 58 municipios. Las más rescatables son las de Río Grande, Pinos, Tlaltenango, Concepción del Oro y Villanueva.

Pero Hospitales en forma solo hay dos: uno en Zacatecas con apenas 145 camas y 4 quirófanos, y otro en Fresnillo con solo 90 camas y 2 quirófanos.

Los que hemos acudido a estos hospitales ya sabemos que hay que esperar días y hasta semanas para conseguir una cita con el médico familiar; una vez que el médico familiar te recibe y decide que debe canalizarte a un especialista hay que hacer otra larga fila que puede ser de tres a cuatro meses; y si el especialista decide que debe operarte hay que hacer una tercera fila de otros tres o cuatro meses (si bien te va) para que te asignen quirófano.

Hay muchos casos que no se pueden atender en Zacatecas, pues conseguir un traslado a México, Monterrey u otra ciudad es casi imposible.

Si al hospital llegas por una urgencia, también ahí hay que formarse largas horas (a veces días) para que te atienda un médico general; si hay necesidad de internarse habrá que hacer otra larguísima fila a la espera de que se desocupe una cama.

Tanto el hospital de Zacatecas como el de Fresnillo están totalmente rebasados, hasta los pasillos están llenos de enfermos y sus familiares (parecen hospitales de guerra). Muchos de los aparatos no funcionan, no hay medicamentos ni materiales suficientes, los alimentos son francamente malos y el personal administrativo sindicalizado es déspota con la gran mayoría de la gente.

Los que tienen algunos ahorros, desde la primera fila desertan y se van a gastar lo poco que tienen a farmacias, consultorios y hospitales privados. Lo único que salva al IMSS son la mayoría de sus médicos y enfermeras, verdaderos ángeles bajados del cielo.

Así de enfermo está el Seguro en Zacatecas y así de enfermo está el Seguro en todo el país; y no desde que llegó López Obrador, para nada, así está el Seguro desde hace muchos, muchísimos años. Una de las causas de su gravedad es también la inmensa corrupción que ha privado desde su fundación.

Y el enfermo se puede poner peor porque ya se anunció que el Instituto se va a hacer cargo de los más de 55 millones de mexicanos con Seguro Popular y de las más de dos millones de trabajadoras del hogar ¡imagínese!.

Pues pareciera que esta crisis tocó fondo la semana pasada con la renuncia del Director General, ojalá que el terrible diagnóstico que presentó Germán Martínez sirva para que la 4T le dé oxígeno a este agobiado organismo que es vital para la mayoría de los mexicanos.