Inicio Juan Carlos Girón Enríquez La educación superior, la UAZ y el nuevo sexenio.

La educación superior, la UAZ y el nuevo sexenio.

90
0

La educación superior, la UAZ y el nuevo sexenio.
Por: Juan Carlos Girón Enriquez
.
El sexenio que inicia es distinto a muchos de los anteriores porque, en teoría, haciendo énfasis a que es sólo en teoría, implicaría una transformación radical de la manera en la que se han venido haciendo las cosas, podríamos decir que una transformación de 180º, porque a todos nos queda claro o al menos debería quedarnos claros que 360º nos llevan al mismo lugar de partida, pero esa no es la discusión, sino la manera en la que se presenta el nuevo sexenio como si fuera la panacea para todos los males del país.
Ante un escenario tan esperanzador y concediéndole el hecho de que en 12 días no se resuelven problemas estructurales, es necesario hacer una revisión de lo que hasta ahora ha sucedido en materia de educación superior, que es un tema que en nuestra entidad reviste gran importancia, porque además de ser la UAZ la máxima casa de estudios en la entidad que brinda educación media – superior y superior a más de 40,000 estudiantes, es la fuente de ingresos de poco más de 6000 hogares zacatecanos, motor de desarrollo económico si gozara del respaldo de gobierno del Estado.
El nuevo gobierno ha declarado que no habrá subsidio extraordinario para las universidades públicas, y la respuesta de nuestras autoridades ha sido de afirmar que no se han brindado apoyos por parte de gobierno federal durante la presente administración rectoral, pero poco o nada se dice sobre los  nulos esfuerzos por sanear las finanzas universitarias y es que, seguimos lamentando las malas decisiones de la administración anterior sobre los convenios de pago, pero no se ve una estrategia clara por hacer una revisión profunda de lo que se hace bien o mal al interior de la Universidad o de corregir los malos manejos administrativos, por el contrario, el presente proceso de revisión contractual es una muestra clara de la falta de seriedad con la que las autoridades se toman las finanzas institucionales al no poder brindar información precisa sobre el origen y destino de los recursos tanto federales como Estatales.
Por otro lado, el gobierno federal ha se ha pronunciado abiertamente sobre la posibilidad de abrir nuevas universidades públicas, ante lo cual las autoridades universitarias no se han pronunciado, generando con ello incertidumbre sobre el verdadero compromiso de las autoridades por defender la fuente de empleo y la educación de todos esos hogares y jóvenes zacatecanos. Aunque muchos puedan afirmar que la apertura de universidades contribuye a la diversificación de la oferta educativa en la entidad, situación que no esta en discusión, si es necesario precisar que abrir nuevas universidades no es la única solución, podemos fortalecer la institución que ya tenemos, proporcionarle recursos para diversificar la oferta educativa, aumentar la matricula, mejorar la infraestructura para ofrecer mas y mejor calidad educativa a los zacatecanos, para ello es necesario contar con el apoyo de gobierno federal y estatal, al mismo tiempo que se debe tener, por parte de la universidad una estrategia clara, un camino trazado y un firme compromiso de cumplirlo.
Hacer declaraciones sobre como pretenden, desde la comodidad de los restaurantes en la Ciudad de México, sentarse a trabajar para resolver el problema de la Universidad es poco serio, mientras el salario y prestaciones de los universitarios pende de un hilo. Invitamos a las autoridades universitarias, a los diputados de Zacatecas y a las autoridades de gobierno del Estado a que sus reuniones las lleven a cabo en un aula de alguna Unidad Académica, con las precariedades con las que trabajamos docentes y alumnos día a día, para que así sepan cuales son las verdaderas necesidades de la Universidad Autónoma de Zacatecas, probablemente así las reuniones de trabajo tengan mejores resultados.
Queda claro que el problema de la Universidad no esta ni en los docentes ni en los administrativos ni en los estudiantes, sino en quien y como la conduce.