Fiscalizar para decidir mejor: evidencia y datos en la gestión pública
Dra. Verónica Yvette Hernández López de Lara
Doctora en Administración Pública
Directora General en la Unidad Técnica de la ASF
“La mejor manera de predecir el futuro es crearlo con información.”
— Peter Drucker
La toma de decisiones públicas enfrenta hoy un entorno de creciente complejidad. La multiplicidad de programas, la presión por resultados y la demanda ciudadana de transparencia exigen que las decisiones gubernamentales se sustenten en evidencia verificable. En este contexto, la fiscalización superior se posiciona como un componente clave para fortalecer la calidad de las decisiones públicas, al aportar información objetiva, análisis sistemático y evaluación del desempeño.
En el ámbito de los países miembros de la OCDE, una amplia mayoría de las Entidades Fiscalizadoras Superiores desarrollan auditorías de desempeño como insumo para la mejora regulatoria y la reasignación presupuestaria. Estudios comparados muestran que los países que integran evaluación y control en su ciclo presupuestario registran mayores niveles de eficiencia del gasto y menores riesgos de desviaciones administrativas.
Los países con mejores resultados en el Índice de Percepción de la Corrupción, como Dinamarca (90/100), Finlandia (87/100) y Nueva Zelanda (85/100), así como Singapur en el contexto asiático (83/100), comparten marcos sólidos de control externo, transparencia presupuestaria y profesionalización del servicio civil. Estos Estados integran de manera sistemática la fiscalización, la evaluación y el seguimiento en la toma de decisiones públicas, lo que contribuye a mantener bajos niveles de percepción de corrupción, de acuerdo con Transparency International, en su Índice de Percepción de la Corrupción 2023, en la escala de 0 (mayor corrupción) a 100 (menor percepción de corrupción).
En América Latina, aunque el proceso ha sido más gradual, se observan avances relevantes. Chile ha fortalecido la evaluación de políticas públicas vinculada al control presupuestario, mientras que Brasil ha impulsado auditorías de desempeño con seguimiento estructurado. Estas prácticas evidencian que el uso estratégico de la fiscalización contribuye a elevar la calidad del gasto público.
En México, el fortalecimiento de la fiscalización basada en evidencia representa una oportunidad estratégica para consolidar la toma de decisiones informada. La Auditoría Superior de la Federación ha ampliado el alcance de las auditorías de desempeño y de cumplimiento con enfoque preventivo, generando información relevante para la mejora institucional. El reto consiste en profundizar la vinculación entre los resultados de auditoría y los procesos formales de planeación y presupuestación.
Fiscalizar para decidir mejor implica cerrar el ciclo entre información, análisis y acción. La evidencia generada por la fiscalización solo produce valor público cuando se traduce en decisiones oportunas, ajustes de política y mejoras en la gestión pública. La experiencia internacional confirma que los Estados que institucionalizan el uso de datos y una evaluación permanente, fortalecen su legitimidad y consolidan la confianza ciudadana.
-Peter Drucker fue uno de los principales pensadores del management moderno y referente global en gestión y toma de decisiones basada en información.


