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Dr. Pablo Quezada
El frijol en Zacatecas

El estado de Zacatecas es, desde hace décadas, el principal productor de frijol en México. La importancia de este cultivo para la economía y la vida rural zacatecana es enorme: miles de familias dependen directa o indirectamente de la siembra, cosecha, comercialización y almacenamiento de esta leguminosa, considerada además uno de los alimentos básicos de la dieta mexicana.

En los últimos años, la producción de frijol en Zacatecas ha mostrado fuertes variaciones debido principalmente a las sequías, las lluvias irregulares y los cambios en las políticas agrícolas nacionales. Aun así, el estado continúa encabezando la producción nacional. Para el ciclo agrícola 2025, autoridades y organismos agrícolas reportaron una producción histórica cercana a las 491 mil toneladas de frijol, cifra que representó aproximadamente el 50 por ciento de toda la producción nacional.

La superficie sembrada también refleja el peso del cultivo en la entidad. Tan solo para el ciclo primavera-verano se proyectaron más de 613 mil hectáreas dedicadas al frijol en Zacatecas, principalmente bajo condiciones de temporal. Esto convierte al estado en la región frijolera más importante del país.

Entre los municipios con mayor producción destacan Sombrerete, Río Grande, Fresnillo, Juan Aldama y Miguel Auza. Particularmente Sombrerete ha sido señalado como el municipio productor de frijol más importante de México, con más de 120 mil hectáreas sembradas.

Las variedades más cultivadas son el frijol negro, el bayo, el pinto y variedades regionales adaptadas al clima semidesértico del altiplano zacatecano. Además, instituciones agrícolas han impulsado semillas mejoradas para aumentar el rendimiento y resistir enfermedades y sequías.

Sin embargo, la producción de frijol en Zacatecas enfrenta problemas estructurales importantes. Uno de ellos es la dependencia del temporal: cuando las lluvias fallan, la cosecha cae drásticamente. En 2023 y 2024, por ejemplo, la sequía provocó una reducción considerable de la producción nacional de frijol.

Otro problema constante es la comercialización. Productores han denunciado repetidamente retrasos en los centros de acopio, bajos precios y favoritismos en la compra gubernamental. Durante 2026 incluso se registraron protestas y bloqueos en Zacatecas por parte de campesinos que exigían la compra de sus cosechas a precios de garantía.

A pesar de estas dificultades, el frijol sigue siendo uno de los pilares económicos y culturales del campo zacatecano. La actividad genera empleo rural, mueve cadenas de transporte y comercio, y mantiene viva una tradición agrícola profundamente ligada a la identidad del estado. Zacatecas no solo produce frijol: gran parte de la seguridad alimentaria de México depende de sus cosechas.

Actualmente, el reto para el estado consiste en modernizar el campo, garantizar mejores sistemas de riego, fortalecer los mecanismos de comercialización y proteger a los pequeños productores frente a las sequías y la volatilidad del mercado. El futuro del frijol zacatecano dependerá de que exista una política agrícola capaz de sostener a quienes durante generaciones han convertido al estado en el granero frijolero de México.