ERNEST HEMINGWAY VII
CUBA (tercera parte)
Para documentar mi pesimismo… y el de los demás
José de Jesús Reyes Ruiz
Viejo, pero lleno de energía, lleno de confianza en si mismo, determinado con una bravura excepcional pero también incansable pero inseguro, narcisista obstinado, rencoroso poseedor de una envidia frente a otros escritores – sus amigos y benefactores - que le llevaba a atacarlos, con una necesidad enfermiza de ser el mejor escritor, el mejor boxeador, el mejor pescador el mejor cazador, el mejor periodista el mejor amante, agresor de quienes le ofrecieron su amistad, un personaje que rara vez de disculpaba, que gustaba de la compañía de todo tipo de gentes, intelectuales escritores deportistas militares y personajes con trabajos difíciles y pesados pero nunca psiquiatras o analistas. Un personaje que jamás reconoció la presencia de una presión interna que había heredado o que había nacido de la difícil relación entre sus padres que definió su infancia, muchos afirmaron que se enfrentaba al peligro no por que lo deseara sino por que lo tenia que hacer con el objetivo de escapar de un peligro interno mas dañino, pero para muchos simplemente por que disfrutaba los deportes extremos y peligrosos como disfrutaba de la cercanía de la guerra, del valor y el miedo, de los peligros y la vida extrema. También muchos de quienes le analizaron aseguraban que su tendencia varonil y machista era el resultado de la negación de instintos homosexuales que había adquirido en su primera infancia, algunos psiquiatras aseguraron que su vida estuvo llena de instintos, de ansiedad producto de una castración subconsciente, pero la realidad indica un problema esencialmente genético que le llevo al alcoholismo y la depresión y que le provoco los trastornos de su salud mental.
Estos son algunos de los pensamientos de aquellos que expertos en la salud mental expresaron sobre los padecimientos que afectaron la mente del escritor mas importante del siglo XX
En la presente colaboración; intentaremos analizar el otro lado de la moneda de su vida en Cuba durante las décadas de los cuarentas y cincuentas, los cuarentas y cincuentas del siglo XX, pero también de su vida personal.
En principio tendremos que recordar su herencia biológica, su padre que fue la persona realmente mas cercana de su vida, padecía de una marcada depresión que hoy en día sabemos que es un problema biológico que se hereda de generación en generación. No todos los biógrafos de Hemingway pero algunos aseguran que su padre, padecía alcoholismo como después desarrollaría su hijo, pero la depresión era claramente un problema familiar que paso de generación en generación, y las tendencias suicidas eran consecuencia de lo mismo, y aquí es importante recordar que el abuelo del escritor intento quitarse la vida pero su hijo padre del escritor lo evito al quitarle las balas a la pistola con la que realizaría el intento. Posteriormente sabemos que los expertos diagnosticaron al padre del escritor no solo con una depresión severa sino también con un trastorno bipolar que hacia que a su hijo que era la persona que más quería le tratara en forma cercana a la crueldad psicológica, finalmente el mismo – el padre - se quitó la vida a los 57 años de edad en un evento que le causaría un daño irreversible a nuestro escritor. Finalmente, de seis hermanos de la generación del escritor, 3 se quitaron la vida cometiendo suicidio y finalmente las dos hijas de su primer hijo John (Jack) una de ellas una mujer hermosa se quito la vida mientras que su hermana desarrollo una esquizofrenia severa por lo que vivió el final de sus días en una institución psiquiátrica.
Pero ello simplemente era la herencia genética a la que hay que agregar el alcoholismo que desarrollo nuestro personaje desde su estancia en parís cuando solo tenia mas de 20 años. Desde entonces bebía según quienes conocieron de su vida, un promedio de 15 wiskis diariamente lo cual con toda su fortaleza - por que difícilmente mostraba rasgos de embriaguez - le fueron dañando progresivamente su salud.
Y si a ello sumamos los numerosos accidentes personales que se tradujeron en traumatismos craneoencefálicos que sumaron un mínimo de 9 durante su vida, y nos referimos a los graves donde hubo fractura de cráneo, conmociones y contusiones cerebrales, en una ocasión un hematoma subdural agudo post traumático, en otras una fistula de liquido cefalorraquídeo secundaria a una fractura de base de cráneo con salida de líquido por el oído derecho.
En este punto es importante comentar que un hematoma subdural agudo post traumático en forma mayoritaria produce daño cerebral severo e irreversible, pero de ello el escritor se recuperó por su enorme fortaleza y fuerza física sin un gran deterioro detectable por los demás.
Hoy en día se ha estudiado mucho sobre la ENCEFALOPATIA POST TRAUMATICA y ello por las frecuentes contusiones que sufren los jugadores de fut bol americano que han llevado a medidas estrictas para la prevención de los traumas repetitivos, antes se había hablado de la DEMENSIA PUGILISTICA de los boxeadores, y no nos olvidemos que nuestro escritor fue amante del Box que practico no solo en su juventud sino toda su vida.
Además se reconoce actualmente que todo ser humano pierde aproximadamente el 1 % de la células cerebrales cada año y que aquellos que llegan a los 70 años en teoría ya solo tienen el 30% de células cerebrales activas, pero con ello pueden realizar una actividad cerebral mas o menos normal con debilidad de las piernas, incontinencia de esfínteres y problemas de la memoria lo cual conocemos como síndrome orgánico cerebral – que no demencia – pero ya con un 20% el ser humano no puede desarrollar una actividad normal y es entonces – a partir de los 80 años – es que desarrolla la demencia de la cual el Alzheimer es solo una variedad como es la demencia fronto temporal o la vacuolar o vascular profunda entre muchas más.
Pero también la ciencia nos dice que el uso de alcohol y las drogas puede incrementar el deterioro neuronal cerebral hasta un 5% por año lo cual nos da una idea de las condiciones cerebrales del escritor cuando vivió en cuba en sus cuarentas, pero sobre todo en sus 50 s
Su vida en Cuba que como habíamos escrito en nuestra colaboración previa había sido la más feliz de su existencia, pero también tenemos que entender que ya mostraba un daño físico claro e irreversible que le provocaba la imposibilidad de escribir que era lo que mas amaba en la vida fuera del alcohol.
Tenemos que imaginar a una persona en plena declinación no solo corporal sino mental, un personaje con un daño hepático irreversible, diabético, hipertenso con serios problemas de memoria, con una depresión crónica, que fallaba en sus cuidados y arreglo personal, descuidado en este sentido pero que sobre todo había perdido su capacidad para escribir, un personaje cuya prioridad eran las mujeres pero que desarrollo impotencia en la última década de su vida pero que no dejaba de enamorarse de muchas de las féminas que atraídas por su prestigio literario se acercaban a su vida.
Dos relaciones extramatrimoniales ocuparon su vida en su estancia en Cuba, una prostituta del bar La Floridita de quien se enamoro profundamente, pero de ella cuentan poco sus biógrafos, la otra fue la belleza aristocrática italiana Adriana de apenas 19 años de edad que conoció en uno de sus viajes a Venecia y de la que también se enamoro profundamente amor que fue solo parcialmente correspondido por lo que no afecto a su matrimonio formal con Mary, pero con Adriana se comprometió a escribir novelas en su honor, fueron sentimientos que provocaron que a finales de los cuarentas e inicios de los cincuentas escribiera y publicara AL OTRO LADO DEL RIO Y ENTRE LOS ARBOLES que fue severamente cuestionada por los críticos del momento por lo que se hundió en una depresión aun mayor de la que ya tenia sobre los hombros, pero no se dejo caer cuando estaba con todos los problemas médicos y mentales que ya hemos comentado con un terrible bloqueo literario de repente le llego una luz que en 1952 le ayudo a escribir en unas cuantas semanas, EL VIEJO Y EL MAR su obra mas grande y la que le valió el premio Pulitzer en 1953 y el Noben el 1954.
Es impensable y hasta increíble que una persona con un deterioro neurológico tan importante pueda tener una luz que le haga ser tan creativo y desarrollar la obra de su vida, lo vimos en Gershwin quien escribió su obra mas importante SINFONIA EN AZUL cuando estaba muriendo de un GLIOBLASTOMA MULTIFORME en el lóbulo temporal - el tumor cerebral más maligno - falleciendo meses después, o NIETZCHE que con daño cerebral severo por una SIFILIS terciaria que le deterioro física y mentalmente, escribió su obra mas importante en la década de los ochentas del siglo XIX antes de caer en estado vegetativo persistente durante los últimos 10 años del siglo.
Es un tema que intentaremos desarrollar en el futuro a corto plazo como la creatividad artística puede convivir plenamente con el daño mental irreversible como el que tenían los 3 creadores que hemos mencionado en el párrafo previo, pero de los últimos años del gran escritor tal vez el más importante de los escritores norteamericanos del siglo XX seguiremos escribiendo en nuestras próximas colaboraciones.





