Dra. Sonia Ruiz
EL RECUENTO DEL 8M
Cada año, el 8 de marzo, las mujeres de la mayor parte del mundo celebran el Día Internacional de la Mujer, pero NO en Irán, ya que a raíz del 8 de marzo de 1979 cuando miles de mujeres salieron a las calles de Teherán y marcharon hasta la oficina del Primer ministro del Mehdi Bazargan para protestar contra la imposición de Hiyab. Para los que no ubican qué es esto (Hiyab), les recuerdo que es el pañuelo que cubre la cabeza y el pecho, utilizado por las mujeres musulmanas en público como símbolo de modestia, fe y privacidad, el cual representa un código de vestimenta que busca el pudor y la dignidad, manifestando un compromiso interno de obediencia a Dios y no es simplemente una prenda, sino un concepto de modestia integral. Pues en esa fecha, las mujeres fueron golpeadas por matones y perseguidas por la policía. Sin embargo, año tras año, en esa fecha, 8 de marzo, las activistas iraníes utilizan las redes sociales para solidarizarse con todas las mujeres en todo el mundo y como un gesto de autoafirmación como mujeres.
Han luchado con ahínco para derivar las barreras impuestas por el régimen, aunque con un alto precio, sufriendo prisión, tortura, separación de sus familias, prohibiéndoles trabajar en ciertas profesiones, sin embargo, se mantienen a la barguardia de quienes exigen sus derechos, continúan exigiendo igualdad ante la ley y plena participación en los asuntos políticos y no solo mujeres del sector privado, sino del sector público, ricas y pobres, conservadoras y liberales.
En diciembre del 2017, una joven valiente se paró en una caja de herramientas en la esquina de una calle concurrida, se quitó el pañuelo de la cabeza y lo ató a un palo, lo ondeaba ante los transeúntes y los coches que pasaban, fue algo tan novedoso de manifestarse que imitaron varias mujeres como manera de alzar su voz. No tardaron los agentes de seguridad en arrestarlas y los Tribunales Revolucionarios las condenaron a largas penas de prisión.
Actualmente en Irán, a pesar de que ha aumentado el acceso a la educación, este no se ha traducido en igualdad al acceso al empleo y permanece en el puesto 185 de 187 países del mundo en términos de igualdad económica, Este año, mirar hacia Irán es con el deseo de que surjan las semillas del cambio, secundario a los conflictos que en el momento están pasando ¿podría emerger una nueva realidad política en ese país?
La historia demuestra que las sociedades donde las mujeres viven con libertad y dignidad suelen ser también sociedades más abiertas, más estables y más prósperas. Si algún día nace una nueva realidad en Irán, lo más seguro será que las protagonistas de quien lo haga posible y que sin duda ponga la firma al suceso, serán sin duda alguna las propias mujeres.
En la CDMX la marcha del 8 de marzo, al parecer concluyó en saldo blanco, con una participación de más de 120,000 mujeres y a pesar de que la Secretaría de Seguridad Ciudadana atendió a 90 personas y reportó 9 atendidos y algunos daños materiales, no hubo mayor tragedia. Es importante y necesario seguir apoyando este tipo de evento cada 8 de marzo y es importante que la movilización nunca pierda el enfoque en la exigencia de seguridad y justicia para los 6,640 feminicidios ocurridos de enero del 2019 a enero del 2026. Es catastrófico pensar que estén quitándole la vida a casi 100 mujeres por mes, por diferente motivo y lo más lamentable, que desviven desde una niña hasta una adulta mayor, sin importar estrato socioeconómico. Sin duda alguna, urge fortalecer las políticas públicas en prevención, investigación y justicia social.


