LA SANTA HERMANDAD
Sonia Ruíz
Hablar de esta Institución histórica de Justicia y policía rural que hoy día no existe como fuerza de seguridad activa, es por el gran anhelo de que regresara para cumplir su cometido de perseguir y sancionar delincuentes, pero, sobre todo, para darle cumplimiento a la Ley, y, aunque esta fundación existió en España, es necesaria su creación en estos momentos en nuestro país.
Los mexicanos estamos a punto del colapso, estamos pasamos por un episodio sísmico en el ámbito político, es tan absurdo que la voz populi es quien los coloca en esos sitios privilegiados con la esperanza del cambio, con aquella esperanza y fe, creyendo en sus campañas demagógicas para luego desilusionarnos viéndolos enfrentar procesos judiciales, encarcelamientos o siendo investigados por delitos que van desde la corrupción y delitos financieros hasta por nexos con el crimen. Este modo terremoto en el que fungimos como testigos de manos atadas, siendo espectadores y viviendo con tanta impotencia de que la palabra JUSTICIA, no exista en México.
Pero, ¿Qué es la Justicia? Es el principio moral, virtud y valor democrático que busca dar a cada quien lo que le corresponde, basándose en la equidad, la razón y el bien común. Actúa como un conjunto de normas y leyes para garantizar la armonía social, proteger los derechos humanos y resolver controversias de manera imparcial.
No se requiere ser abogado, ni tampoco se requiere alguna otra característica para darte cuenta de esta inexistencia de justicia, a diario comprobamos la alta impunidad que padecemos, la ineficacia del sistema penal y la desconfianza ciudadana en las autoridades, donde se denuncia poco y se sanciona aún menos. Y es que, esta percepción es alimentada por la falta de un Estado de derecho sólido, con alta corrupción, con una marcada desigualad social y una muy lenta o nula impartición de Justicia Social con enfoque procesal, retributiva y restaurativa. Y es que para nadie es desconocido que el ingrediente más constante utilizado en nuestro bello México, es la incongruencia del dicho al hecho, donde los mandatarios se jactan de priorizar en sus discursos el apoyo al que menos tiene, proponen alejarse de la descomposición y actúan contrariamente a sus ofertas. Hay tantos y tantos ejemplos que se podrían mencionar
¿Alguien recuerda el caso Segalmex? Carpetazo. Los casos de Justicia Discrecional, los de soborno, moche y enriquecimiento ilícito. El desvío de recursos públicos materializado en programas sociales, diseñado para beneficiar a sectores vulnerables, cuando es del conocimiento público que son desviados hacia otros fines. Y si seguimos haciendo ejercicios de memorización: ¿Qué ha pasado con lo del huachicol Fiscal? Carpetazo.
La literatura nos dice que para razonar (pensar) no se requiere un gran cerebro, ni tampoco gran peso de masa encefálica, sino un par de neuronas que hagan sinápsis y a la ciudadanía se nos complica entender por qué las autoridades no cumplen con sus funciones, no ejercen el cargo para lo que fueron elegidos, no defienden al inocente, sino al poderoso, no encuentran al desaparecido, hasta que lo localiza su familiar, se encuentran a diario cadáveres apilados sin encontrar culpables al respecto, pero lo peor de todo, con apoyo ciudadano se encuentran infractores de diferente delito y nunca se les da seguimiento. ¿Acaso será tan difícil para los tres órdenes de gobierno hacer cumplir la ley, será tan difícil hacer que sus neuronas hagan sinápsis y utilicen el dedo de frente que tienen? Señores tomadores de decisiones, aun con el torbellino existencial que en estos momentos pasamos, no normalicen las atrocidades ontológicas, no utilicen el micrófono para demagogias optimistas irreales. NO arriesguen la Soberanía Nacional por proteger delincuentes. Es por eso la necesidad de que exista la Santa Hermandad, una Santa Hermandad que yo llamo “Santa Hermandad Donald Trump”, sí, él tiene una radiografía de México y esas 22 ocasiones que en un mismo discurso le solicitaron pruebas, las tiene él en su poder, por eso ha declarado que México está conducido por un narco gobierno. Solo un loco acusaría sin pruebas a algún gobernante.
“Ya me cansé de un gobierno atroz, indigno, vende patrias, ligado al narco, soberbio, un gobierno que no merecemos los mexicanos” cierro recordando este twit de Claudia Sheinbaum Pardo emitido el 8 de noviembre de 2014 a las 7:55 a.m.
Mi pregunta es ¿Habrá algún ciudadano que en este preciso momento quisiera retwitwarlo como propio?


