Liderazgo femenino, innovación pública y auditoría del futuro
Dra. Verónica Yvette Hernández López de Lara
Doctora en Administración Pública
“La innovación distingue a los liderazgos que sólo administran de aquellos que verdaderamente transforman.”
—Indra Nooyi*
La fiscalización superior vive un momento de redefinición. Los cambios tecnológicos, la creciente complejidad del gasto público y la exigencia ciudadana de resultados verificables obligan a repensar el papel de los órganos de control. En este nuevo escenario, el liderazgo femenino puede desempeñar una función estratégica no sólo por su valor representativo, sino por su capacidad para impulsar procesos de innovación institucional orientados a una auditoría más moderna, analítica y útil para la toma de decisiones públicas.
La auditoría del futuro demanda mucho más que capacidad de revisión ex post. Exige instituciones con visión preventiva, herramientas digitales, criterios de desempeño y esquemas de análisis capaces de identificar riesgos, patrones y áreas críticas de mejora. Esta transformación no depende exclusivamente de la tecnología; depende, sobre todo, de liderazgos que comprendan cómo integrarla a una cultura institucional basada en la ética, la responsabilidad y los resultados. En esa dirección, la comunidad INTOSAI ha impulsado capacidades específicas en analítica de datos, auditoría de tecnologías innovadoras, ciberseguridad y auditoría de TI, lo que muestra que la modernización metodológica ya forma parte del estándar internacional de fiscalización.
La evidencia comparada ofrece referentes concretos. En el OECD Digital Government Index 2025, el promedio de los países de la OCDE fue 0,70, por encima del 0,61 registrado en 2023. Los países mejor evaluados fueron Corea, Australia, Portugal, Reino Unido, Noruega, Estonia, Irlanda, Dinamarca, Francia y Chile. La lectura institucional es clara: los ecosistemas públicos más avanzados combinan estrategia digital, uso intensivo de datos, interoperabilidad y servicios diseñados desde la lógica del usuario.
Más aún, la OCDE reporta que en 2025 los promedios más altos se concentran en digital by design (0,75), sector público impulsado por datos (0,74) y gobierno como plataforma (0,71); mientras que los rezagos relativos persisten en open by default (0,59) y proactiveness (0,67). Esto deja una lección útil para los órganos de fiscalización: modernizar no es sólo digitalizar trámites, sino abrir información, articular sistemas y anticipar riesgos con inteligencia institucional.
En América Latina y el Caribe también existen referencias valiosas. El OECD/IDB Digital Government Index LAC 2023, aplicado a 23 países, registró un promedio regional de 0,315, frente a 0,605 en la OCDE. Los mejores desempeños de la región fueron Colombia, Uruguay, Perú, Brasil y México. En la dimensión digital by design destacaron Colombia, Perú, Uruguay, México y República Dominicana. El contraste más revelador aparece en áreas críticas: mientras la OCDE alcanza 0,567 en proactividad, la región llega a 0,210; y en gobierno como plataforma, la OCDE registra 0,615 frente a 0,312 de América Latina y el Caribe.
A escala global, el Banco Mundial ha venido utilizando el GTECH Maturity Index para medir la madurez digital de los gobiernos. Su evidencia subraya que la transformación digital exige cambios legales, institucionales, tecnológicos y culturales simultáneos, y que los países con mayor madurez digital tienden a consolidar mejores capacidades de servicio, interoperabilidad y uso estratégico de datos. Estas cifras son especialmente útiles para pensar la auditoría del futuro en México: no basta con aspirar a más tecnología; se requiere construir capacidades institucionales comparables con los referentes más avanzados.
Las mujeres en posiciones directivas dentro de la fiscalización superior pueden contribuir de manera decisiva a esta transición. La experiencia comparada sugiere que los entornos de dirección más diversos enriquecen la deliberación estratégica y favorecen soluciones más integrales. En el ámbito auditor, esto se traduce en mejores capacidades para vincular la revisión técnica con los objetivos de política pública, con la evaluación del desempeño y con la generación de valor público. La auditoría del futuro no será únicamente más digital. Deberá ser también más estratégica, más humana, más inteligente y más legítima
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*Indra Nooyi, es una empresaria y exdirectiva internacional reconocida por su visión sobre liderazgo, innovación y transformación organizacional en contextos de alta exigencia.


