Mayela Pulido
La muerte de cerca… La vida de frente
Una familia que llora, que sufre ,que le duele.
Al otro lado, la inmensa alegría de tener otra oportunidad para vivir, para soñar, para amar, para sonreír, para continuar.
Dos Sentimientos tan unidos y tan lejanos a la vez. Pero ambos bendecidos.
¿ Qué podemos sentir?
Un dolor profundo por el que sufre la pérdida.
Y a la vez una felicidad inmensa por el que continúa.
Porque el que dona presta parte de su cuerpo, para que su historia la pueda continuar alguien más.
Para que sus ojos, los regale a quien hoy no puede ver la luz del día.
Para desconectar a un paciente de una máquina que le ayuda a vivir.
Para dar el corazón a ese ser humano, que aún está ansioso de volver a amar.
Eso es la bendición de una familia donante y la bendición de una familia que recibe.
Sentimientos encontrados, Sí. Pero ambos unidos por la misma bendición:
Amor al prójimo.
Gracias a ese ser luminoso qué parte a otro nivel de vida, la historia de alguien más cambia.
Su familia, el primer contacto, son de quienes tienen la decisión de decir SI o NO.
La muerte y la vida son sostenidos por dos extremos, y en medio un SI que se vuelve un milagro.
Es lo que viven las dos familias unidas por un hilo invisible, que se llama amor.
Donar órganos no es el final de una vida, es el nuevo nacimiento de muchos. Es regalar segundas o terceras oportunidades y todas con calidad. Es el acto de amor más grande que existe.
Por qué no se trata de sobrevivir. Se trata de vivir bien de reír, de soñar y es eso lo que un donante regala.
Detrás de mucha sonrisas, hay muchos milagros, llamados donación de órganos.
Y yo he vivido el milagro de la Donación, en tres ocasiones y quiero seguir compartiendo el mensaje para que mi vivencia desde mi dolor, de mi Esperanza y que la gente sepa por qué mi testimonio desde el hospital hay luz para todos.
Qué hay ángeles donantes antes de partir, que regalan la oportunidad de que otros continúen viviendo, porque al final es solo eso :
Regalar lo que ya no van a usar para alguien que lo recibe es regalarle el mundo entero.
Donar órganos es convertir nuestra despedida en el milagro de alguien más.
Seamos Luz, seamos esperanza, seamos ángeles donantes.
Seamos ángeles, donantes, donar órganos:
Es el amor que no termina, continúa.
Por eso quiero hablarte directo al corazón de quien me lee.
Donar es vida cuando la nuestra termina…





