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Sonia Ruíz
DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL USO INDEBIDO Y EL TRÁFICO ILÍCITO DE DROGAS
En realidad, hablar de este tema es angustiante, es frustrante, es querer fantasear con un mundo de caramelo, me gusta el tema porque la esperanza siempre existe, pero solo es para hacer catarsis ya que cada día que pasa esta problemática va en aumento.
Este día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas se conmemora anualmente cada 26 de junio desde 1989. Desde principios del siglo XX, con la primera conferencia internacional sobre estupefacientes en Shanghái en 1909 se reconoció el tráfico de drogas como un problema mundial que requería una solución global. Durante las siguientes décadas, se desarrolló un sistema multilateral para controlar la producción, el tráfico y el abuso de drogas. Bajo el paraguas de la Naciones Unidas, se adoptaron tres tratados para el control de drogas: la Convención única sobre estupefacientes de 1961, el Convenio de Sustancias Psicotrópicas de 1971 y la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1988, logrando una adherencia casi universal. Estos tratados surgen antes de que yo naciera y a ser verdad, no ha servido de mucho, aunque el objetivo es bueno, puesto que es para fortalecer la acción y la cooperación a nivel internacional para lograr una sociedad libre de abuso de drogas y de tráfico ilícito de las mismas y a pesar de que la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito lidera los esfuerzos para implementar políticas basadas en la evidencia, centradas en la salud y en los derechos humanos, el esfuerzo ha tenido muy poco impacto. No ha habido cambios profundos en la realidad.
El consumo mundial de drogas y el número de sustancias en el mercado han ido aumentando en las últimas décadas, debido a sus causas tan complejas, como lo es la pobreza, la desigualdad, la violencia, los problemas de salud mental, la falta de oportunidades y otros factores sociales.
El dominio que la heroína ha ejercido, se ve cada vez más, la producción, las incautaciones y el consumo de cocaína siguen aumentando, mientras que los bajos costes de fabricación y los menores riesgos de detección de las drogas sintéticas están contribuyendo a su expansión en los mercados de drogas ilícitas.
¿Alguien pudiera explicarnos por qué no se obtienen resultados en la disminución de la producción, venta y consumo habiendo tanta gente encargada de evitarlo? Porque se ataca con gran énfasis la parte del consumo y de la adicción, dejándose intacta la parte más poderosa del negocio, que es la producción, distribución y financiamiento a gran escala. Sobresalen los grupos de narcotraficantes que siempre están en la búsqueda de la innovación en los avances tecnológicos para dirigirse cada vez a nuevos públicos y garantizar que las drogas lleguen cada vez más a sus consumidores, lo que contribuye a potenciar sus negocios multimillonarios. Me crea lógica pensar en que la balanza se inclina para este lado, con este grupo de personajes, dejando en desventaja a quienes en respuesta a estos retos con propuestas también innovadoras para reducir la demanda y la oferta de drogas ilícitas por obvias razones. El día que la actuación contra esta problemática tan desgarradora sea en toda la extensión de la cadena, comenzaremos a detectar el declive de este flagelo criminal, pero solo cuando de manera transversal se ataque de la misma intensidad desde la producción, hasta el tráfico, hasta el financiamiento, hasta la corrupción, hasta la distribución y hasta el consumo y el adicto. Pero si se descuida a cualquiera de estos eslabones, el sistema se reorganiza. Mi análisis concluyente es en que hay una gran necesidad de crear políticas antidrogas donde se ataque de manera simultánea y bilateral, el problema de quien consume y lo necesita, por un lado, mientras por el otro lado se desmantelen estructuras físicas, económicas y financieras que sostienen el lucrativo negocio que deja en promedio 1640 muertos mundialmente a causa de la drogadicción y en México 5 muertos diarios por la misma maldita causa.