Un sí que se vuelve milagro
También es un sí que da miedo, pero la fe es más grande.
Mayela Pulido
Duele pero rendirse, no es una opción.
Un Trasplante , es ese milagro que Dios pone en manos humanos, porque mientras haya vida, hay que luchar.
Desde mi historia, que además hay miles y miles que aunque sean diferentes, van dirigidas a todas aquellas personas que están en espera de un Trasplante.
No escribo desde la teoría, lo hago desde mis propias cicatrices de mis sentimientos desde el amor por este tema, que causa miedo, incertidumbre y mucho dolor.
Quiero abrazar a quien no me abrazó cuando yo lo necesite, a quienes están pasando lo mismo que yo pasé hace tantos años y decirles que no están solos, que yo pasé una experiencia de vida con un dolor en el alma, con desconocimiento, mucho miedo, y aguante y sigo aguantando porque si se puede.
Entender a los papás que están pasando por esta situación. Hay que hacerlo con el corazón, para poder entender y ayudar desde nuestra propia experiencia de vida.
Escribo para tocar vidas que den esperanza, y honrar a quienes han dicho un “SI” que se vuelven milagros para quienes lo reciben.
Es un dolor que no se quita con medicamento, el miedo, la fe, las noches sin dormir, dar el mensaje que un trasplante es vida, que Dios está, que no se rindan.
Son tantos los sentimientos encontrados, pero contados desde una historia real, es el amor que traspasa mis cicatrices y se volvieron fuerza.
Mis palabras, mi historia las hago públicas para que la gente que vive en esta situación sepa que se puede salir adelante con el corazón, roto sin fe y sin esperanzas que llegue a sensibilizar al corazón de quienes lo necesitan.
Y si con un mensaje logró que una sola persona diga “SI” a la Donación valió la pena. Por qué detrás de ese “SI”hay muchos sueños de historias de vidas continuadas.
Solo necesito ser escuchada, que seamos muchos más haciendo eco para hacer posible todo esto.
No dejaré de luchar, aunque hay momentos en que he dicho, siento que lucho contra corriente, pero entre mi dolor y mis sueños hay mucho que dar y que aportar. Una segunda, una tercera oportunidad, pero sobretodo una vida con calidad. Porque no se trata de sobrevivir, se trata de vivir bien, de reír, de soñar, de amar, de todo a lo que se viene a esta vida, y todo eso lo regala un donante.
Quiero recordárselos siempre, porque mi historia es esperanza para otros y mi voz habla desde el corazón.
Donar es el acto de amor más grande que existe…
Siempre lo diré con orgullo:
Soy Donante de Órganos





