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Celebremos el comienzo De una Nueva Vida

Mayela Pulido

Antes de donar, yo creí que sabía lo que era ser fuerte. Hoy sé que soy mucho más fuerte de lo que jamás imaginé.
Donar me cambió la vida por completo.

Me cambio la forma de pensar, la forma de ver la vida. Ahora valoro más lo que daba por sentado: un amanecer, un vaso de agua, la salud al despertar, la risa de mí reunida.
Los momentos más simples se volvieron los más sagrados.

Porque entendí algo que a veces se nos olvida: somos más frágiles. Que solo estamos de paso. Hoy estamos, mañana no sabemos. Por eso cada minuto cuenta y cada abrazo vale oro.
Quienes hemos donado y quienes han recibido un órgano, sentimos lo mismo aunque en lados diferentes: gratitud infinita.
Quien recibe, se siente que volvió a nacer. Que cada latido ya no es solo suyo, es prestado es un regalo que hay que honrar viviendo con alegría.

Quien dona, siente al principio dolor un dolor que te rompe.
Pero después llega una gran fuerza que no sabías que tenías. Una paz.
El saber que en tu noche más oscura, tú elegiste encender la luz para otra familia. Que tu amor no terminó, se multiplicó.

Hoy pienso: yo quiero dejar un mundo donde hablar de Donación NO de miedo.
Donde en las iglesias, en las casas, en las escuelas se diga con orgullo: Donar es Amar hasta el Final.

Que nos enseñe el enorme valor y la inmensa capacidad de amar a los donadores. Hay personas capaces de arriesgar su propia vida para darle oportunidad a un ser querido, incluso a alguien que apenas conoce. Es ese acto de generosidad que me recuerda lo mejor de ser humano.

Pues me enseñó a caerme hasta el fondo y tomar fuerza para seguir luchando, me enseñó que para reconstruirme me tuve que romper en mil pedazos, que no hay nada más valioso que la salud.

Que hay un Dios que con su infinita misericordia no nos olvida, que nos sostiene, que tengamos la oportunidad de hablar de lo que hemos vivido.
Si usted me está leyendo, sólo le pido algo: hable hoy con su familia y dígales “ Yo Quiero Ser Donante “

Esa frase tan simple es la diferencia entre alguien que se vaya, o alguien que se quede.
Donar NO es morir. Es enseñarles a otros a vivir valorando lo que de verdad importa.
Con todo mi amor y mi fe en la vida:

Soy Donante De Órganos
Y mi familia lo sabe