NARCO TERRORISMO
Por: Isadora Santivañez Ríos
Narcoterrorismo es el uso sistemático del terror por parte de las organizaciones dedicadas al narcotráfico con el fin de presionar a gobiernos, intimidar a la sociedad o impedir que se apliquen determinadas normas, operativos o acciones por parte de las autoridades locales.
En esta tesitura, entendemos que nada tiene que ver con la lucha entre cárteles del crimen organizado, ni está sujeto a rencillas internas, es más bien asociado a una estrategia para generar percepción de inseguridad, terror en la sociedad y con ello amedrentar a los corporativos de seguridad.
Las acciones que realizan los grupos criminales consisten en realizar atentados, secuestros, asesinatos selectivos, coches bomba, bloqueos carreteros, incendios en puntos estratégicos, entre muchos otros como colgar cuerpos o dejarlos tirados en las calles para con ello mostrar una imagen desgarradora para las familias y que estas a su vez presionen al gobierno a regresar la paz.
Estas aterradoras acciones se han presentado de manera constante en diversos municipios del Estado, desde tiroteos, coches bomba, incendios o explosivos en las corporaciones municipales, lo que genera gran indignación social.
En Zacatecas, la violencia está escalando y los hechos lo demuestran, en los últimos tres años se han registrado 17 ataques con artefactos explosivos dirigidos contra policías, comandancias y espacios públicos, de los cuales uno se produjo en el 2024, seis en el 2025 y este año llevamos un total de 10, el mas reciente ocurrió en Ojocaliente, donde un artefacto explosivo instalado en un vehículo detonó frente a la comandancia, mientras cientos de personas se encontraban en el lugar, hiriendo a los transeúntes, a niñas y niños y madres de familia.
Este incidente generado por el crimen organizado, trajo como resultado que quedaran varias personas lesionadas, vehículos e inmuebles dañados y una comunidad que hoy vive con miedo, lamentablemente, este no es un hecho aislado. Durante las últimas
semanas, Zacatecas ha vuelto a enfrentar episodios de violencia que preocupan y lastiman a nuestras familias.
Cuerpos colgados, tirados o abandonados, carreteras tomadas e incendiadas, explosivos detonados en áreas clave, entre muchos otros hechos, reflejan la inseguridad en la que vivimos los zacatecanos. Mientras el gobierno habla de pacificación y de resultados, debemos decirlo con claridad, la realidad no se puede tapar con un dedo, la seguridad no puede medirse únicamente en discursos o estadísticas, se mide en la tranquilidad de una madre al llevar a sus hijos a la escuela, en la estabilidad de nuestras comunidades y en poder salir a las calles sin miedo. Zacatecas necesita menos discursos y más resultados





