Ser o parecer - El Nopal
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Ser o parecer

Ser o parecer
por Ana Lucía Herrera Navarro

En una contienda electoral, no siempre el mejor candidato gana, pero siempre gana el que es mejor percibido por la mayoría. Un candidato dispuesto a ganar las próximas elecciones debe tener muy claro la fuerza de la percepción en la política. No es ningún secreto que la primera impresión en una persona es la más importante, sin embargo en comunicación política somos esclavos de la imagen que se debe mantener en la primera y en el resto de las impresiones ya que, afortunada o desafortunadamente, todo ser humano basa sus decisiones e interpreta el mundo con base en la percepción que tenga de las personas, de las cosas o las circunstancias.

El concepto de la percepción no es solo de vital importancia en una campaña, si no que aparte es un concepto complejo. Existen tres características de la percepción que pocas veces son tomadas en cuenta por los asesores o el equipo de campaña. Primero, La percepción es subjetiva; esto quiere decir que cada quien ve lo que quiere ver, basado en su contexto y experiencias de vida. Segundo, la percepción es selectiva; no toda la publicidad va a ser útil o siquiera será advertida por el grueso la gente, es por eso que se debe crear un tipo de percepción para grupos muy bien segmentados y que cumplan cada uno con su propio objetivo. Y tercero, la temporalidad de la percepción; la percepción puede lograr que los votantes cambien de parecer y voten por alguien más al último minuto por algún escándalo mediático, crisis, o alguna acción que va en contra de lo que dicen defender.

Es por eso que la comunicación política exige actualmente mucho más que palabras y argumentos; requiere también, una gestión eficaz de las emociones de los votantes, a través del lenguaje no verbal. En realidad lo que hace accesible y confiable a un político no son solo sus palabras, sino su personalidad, su aspecto, su conducta y su imagen que reflejan la congruencia entre ser, hacer y, más que nada, parecer. Y es así cómo el candidato mejor percibido por la mayoría de los votantes, tiene una victoria asegurada.

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