“SOLVE ET COAGULA” - El Nopal
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“SOLVE ET COAGULA”

“SOLVE ET COAGULA”

Por LA MADA (Magdalena Edith Carrillo Mendívil)
www.lamaddalenaedi.blogspot.com

El martes 12 de septiembre fui honrada cuando se me pidió decir unas palabras para la inauguración de la exposición temporal “SOLVE ET COAGULA” en la cantina Las Quince Letras en el Centro Histórico de Zacatecas, me gustaría compartirles dichas palabras. Fue un interesante reto, nunca había descrito pinturas de las cuales conociera a los autores. Vi y repasé cada pintura y grabado muchas veces y, no es de sorprender que cada vez me dijesen algo distinto, además la frase me conquistó…solve et coagula… a partir de hoy, será parte de mi vida, si por ahí me ve vestida al más puro estilo Merlín, no se asuste. Los invito pues a que acudan, estará exhibiéndose en la cantina por un mes, y de pasada, digo y por no dejar, se toman un mezcalito acompañado de la rica botana que ofrecen en Las Quince.

La frase Solve et Coagula, del latín, está relacionada con la alquimia. Se puede decir que significa “disolver” y “coagular” o “separar” y “unir”, acciones que a simple vista, y a simple oído, no nos llevan muy lejos de su mero significado. Acciones que cualquier ser humano ejecuta en su diario vivir sin ser consciente de la fuente de magia y poder que hay en ellas, ese poder de renovación.
Desbaratamos lo viejo y de sus partes formamos lo nuevo. Pierre Vincenti Piobb, esoterista francés, entre otras cosas y autor de varios tratados sobre el tema, Manual de Alta Magia entre ellos, recomendaba: “Analiza todo lo que eres, disuelve todo lo inferior que hay en ti, aunque te rompas al hacerlo; coagúlate luego con la fuerza adquirida en la operación anterior”. Magno secreto de la Alquimia Espiritual, mudar el interior del propio corazón.
Hoy, las Quince Letras, albergue de tantas ideas e imágenes manoseadas por el intelecto de los parroquianos, abre un espacio temporal para presentar Solve et Coagula, exposición conjunta de Araceli Quezada Barajas y Manuel Denna Salazar donde funden lo intangible, disolviendo las ideas, coagulando lo abstracto para convertirlo en el oro que da la creación, en la magia eterna de la pintura que viaja en ondas, dejando un eco perene que se renueva ante cada mirada que arroja una nueva y transmutada interpretación. El artista se ve obligado a desmenuzar la primera imagen que le llega a su imaginario, la analiza, la observa, la rompe para finalmente volverla a unir, renovada, potencializada con la fuerza que le dio el proceso. Separando para unir, unir para separar. Fondo y figura formando un solo elemento, mágico y eterno.
Araceli Quezada nos ofrece enigmáticas miradas que penetran nuestro privado mundo de ideas, cuerpos en reposo que ofrecen al espectador la expectativa del movimiento inesperado, un giro, tal vez una caricia. Pinceles que juegan con la alquimia de los colores llenando la retina de quien los ve. Erotismo que resbala como un remolino y se cuela dentro, así, sin darte cuenta, al improviso lo fragmentas y lo unes para terminar haciéndolo tuyo.
Denna funde símbolos, imágenes para luego coagularlos en uno solo. Separa las piezas de diferentes elementos, las mezcla y tomando partes las une en uno solo para formar una visión onírica que invita a la reflexión propia de la curiosidad. Asombra, tal vez despierta ese miedo a lo desconocido, a lo poco familiar. Quizá sea ese miedo a perderte dentro de la escena del cuadro y ser tú el protagonista. Desolación que se ve consolada y acompañada cuando los colores, o el tenue trazo se descubren. Abre una puerta al simbolismo, donde los códices articulan un diálogo y crean un concepto que se reproduce cada vez que alguien observa… o se aleja. La obra siempre habla.
Los invito pues a romper todas las ideas y conceptos pre-concebidos para unirlos paso a paso con cada imagen que penetre en sus sentidos y sean ustedes los propios artífices, los propios alquimistas de su fuente, donde mana la eterna inspiración.
Final intentando sacar la espada de Excalibur clavada en un yunque de cantera rosa…
P.D. La segunda parte sobre el Colegio de Arquitectos saldrá en el próximo número, con la gracia de mi querido Pablo.

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