LOS PASOS DE LOPEZ VI - El Nopal
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LOS PASOS DE LOPEZ VI

Jose de Jesús Reyes Ruiz

LOS PASOS DE LOPEZ VI

Para documentar mi pesimismo… y el de los demás

Soplaban los tiempos del regreso del PRI, del “NUEVO PRI” a Los Pinos, con un gasto exorbitante de recursos – ¿Pero si el dinero no sirve para esto entonces pa qué? – y el nuevo presidente, un joven galán aunque sin preparación alguna, que reconoció en la Feria Internacional del Libro el no haber leído nada de provecho en su vida, quien dejara una estela de corrupción durante los tiempos en que gobernó el Estado de México después del otro gobierno corrupto el de su tío Montiel, quien no se asombró con los sinsentidos como el de su personal de administración de justicia en el muy recordado caso de Paulette la niña asesinada que aparición días después de una investigación aparentemente minuciosa, entre el colchón y el respaldo de la cama, donde no fue visto por los profesionales de la investigación durante casi una semana de análisis minucioso de la recamara de la niña, con este evento – no menor – podría señalarnos como seria todo el sexenio del candidato electo por parte de TELEVISA.

Y; seguramente escondido por los rincones, El Sr. López planeaba sus siguientes pasos, sus siguientes movimientos, había asumido una nueva derrota, pero si le hubieran dado algo de tiempo hubiera podido también dar la sorpresa – él lo sabía – a diferencia de Cárdenas que en un segundo intento había bajado significativamente sus preferencias electorales, el Sr. López las había mantenido intactas incluso las había incrementado ligeramente, más de 15 millones de mexicanos habían votado por él, era un capital que no podía ser tirado por la borda, que no podía ser desaprovechado.

Y así en la comodidad de La Chingada – su rancho en tierras del sureste – se reunió con sus asesores y consejeros que son única y exclusivamente sus neuronas, para analizar que se hiso mal y que se quedó corto en su accionar. Fue ahí donde se dio la gran iluminación, cuando entendió que el ser puro no deja nada bueno, el iría por la tercera contienda, la tercera es la vencida, solo que en esta ocasión seria pragmático y recibiría tras de sí a cualquiera que quisiera subirse al carro de una posible victoria, tuviera el pasado que tuviera, sin importar la cola que le pudieran pegar y que les pudieran pisar, ya habría tiempo de hacer a esos personajes a un lado y contentarlos con espacios menores – de llegar el triunfo – donde no hicieran mucho daño.

También entendió que el PRD ya no podría ser el instrumento que le llevara a la victoria, no sé si reconoció – aunque no lo creo – que él había sido culpable de no dejar tras de sí a personajes de altura que pudieran controlar al partido de la izquierda mexicana, lo descuido – claro – aunque no lo admita, pero hubiera sido como hubiera sido él sabía que este partido liderado por los chuchos estaba condenado a terminar sus días haciendo el más tremendo de los ridículos, porque así lo dicen los designios divinos, actúa mal y tarde que temprano pagaras las consecuencias, véndete ante el mejor postor y la gente lo sabrá tarde que temprano y te pasara tarde que temprano la factura.

Había que renunciar al PRD partido que había contribuido a formar una década antes y había que comenzar de nuevo con la formación de un nuevo partido de izquierda que diera cabida primero a sus seguidores leales de siempre – que no eran pocos – y después que fuera sumando a los demás tuvieran los intereses que tuvieran, si a aquellos que sin ser necesariamente de izquierda pudieran oler un futuro promisorio del que no podían ser ajenos, bienvenidos todos independientemente del color de su vestimenta – que no de su piel – bienvenidos todos independiente de su ideología – o carencia de la misma – bienvenidos todos independientemente de la cola larga que traigan tras de sí que ahí, en el nuevo partido todos sus pecados serán perdonados en la intención de lograr un nuevo futuro para México.

Así nace MORENA el Movimiento de Regeneración Nacional. Que mejor nombre que este que subliminalmente le recuerde a los mexicanos a la MORENA DEL TEPEYAC – porque en México todos somos guadalupanos aunque no seamos necesariamente católicos – como se dio la iluminación para encontrar el nombre adecuado, no lo sé, y supongo que recibió un poco de ayuda desde arriba de otro modo no es fácil entender el nacimiento pero sobre todo el nombre de un partido que un lustro después se volviera el partido político más poderoso y que arrasara durante el proceso electoral del 2018 como lo hizo.

Con este su partido recientemente creado, y una mochila al hombro nuestro personaje se dedicó de nueva cuenta a recorrer al país de sur a norte y de oriente a poniente, de nueva cuenta recorrió todos los municipios que lo integran, una gran odisea inspirada o no en el Ulises de todos los tiempos, ahí estaba este personaje suigeneris en las plazas de los lugares más recónditos sin importarle demasiado si los que ahí se reunían para escucharlo eran solo cinco personas, o 10 o 100 o 1000, el, terco como todos lo conocen estaba ahí con su discurso placero metiendo al subconsciente de aquellos que le escuchaban que otro México era posible y platicando una y otra vez con aquellos que con liderazgos políticos bien o mal habidos, con cola que les pisaran y antecedentes penales o sin ellos, simpatizaban con la propuesta progresista de una izquierda que en ningún momento de la historia triste de nuestro país había podido organizarse para enfrentar a los conservadores que son los que tienen los recursos, los dineros que movilizan las conciencias.

El buscaba una cuarta transformación sabedora que la primera y la tercera habían fracasado y que solo el movimiento liberal de Juárez había logrado el triunfo frente a los conservadores pero lo había hecho gracias al apoyo de los norteamericanos que siempre con sus dineros han decidido los rumbos de nuestra historia.

Nuestro personaje conocedor de la historia no desconoce que la primera transformación fue de alguna forma derrotada o debemos decirlo de otra manera fue lograda por el triunfo conservador de la iglesia en la conjura del Templo de la Profesa donde los conservadores en conjunción con la Iglesia nombraron a Iturbide el general líder de los conservadores para que se arreglara con Guerrero y diera fin a la guerra de la independencia, pero que al fin de cuentas lo hicieron para combatir aquí en estas tierras las reformas borbónicas que podrían interferir con sus intereses.

Esta fue la historia de la primera y segunda transformación, en cuanto a la tercera López sabía que la revolución verdadera, la de Villa y Zapata habían sido derrotadas, un poco de nueva cuenta por la inclinación de los norteamericanos al movimiento de Carranza y Obregón y a que retiraron el flujo de armas a Villa y a que Zapata no pudo – o no quiso – como acordó con Villa, detener las armas norteamericanas que llegaron desde el puerto de Veracruz provenientes de los Estados Unidos para alimentar al ejercito de Obregón y con las que finalmente logro el triunfo sobre Villa en el Bajío mexicano.

La revolución triunfante en esta tercera transformación fue la de Carranza y Obregón de las que se derivó durante todo el siglo XX el México de la institución hecha partido por Calles la de un PRI que le hiso más daño a nuestro país que ninguna otra institución, valla ni si quiera las minas han destruido tanto ni todo el imperio durante la colonia de lo que hizo el PRI durante el siglo XX.

Es decir el Sr. López sabe bien que su cuarta transformación intentara – no sabemos que lo logre – empatar el marcador entre la primera y la tercera transformación donde salieron victoriosos los intereses de los conservadores, y la segunda, acompañada de la cuarta – la suya propia – que le permitan a este país surrealista enderezarse ante la mirada siempre critica de la historia en favor de los que menos tienen, en contra de la inequidad y en favor de la justicia social.

En este tercer intento las cosas estaban al menos para el muy claras, había que ser pragmático aunque fuera fuertemente criticado por ello, no se trataba como el mismo lo dijo y muchos de sus críticos tras de él, en perdonar los pecados grandes o pequeños que aquellos que se le unieran hubieran realizado al través de sus propias vidas en beneficio de sus bolsillos y en perjuicio de todos los mexicanos. Esos pecados les serian perdonados “amor y paz” pero – dentro de su mente no los olvidaría o intentaría no hacerlo – en el nuevo reino de los cielos cada quien estaría debidamente etiquetado por su historial y serian colocados en el lugar donde tendría que corresponderles.

Y claro había algún que otro extravió pero que importaba si el fin – un fin superior – así lo justificaba, había que crear la infraestructura electoral a lo alto y ancho de la nación para defender el voto, había que conquistar nuevos mercados electorales, había que extraer todo el jugo progresista del PRD que al fin tendría que declararse como institución en vías de extinción, había que coquetear con las cúpulas empresariales, pero sobre todas las cosas había que intentar no pelearse con nadie bajo ninguna circunstancia y en la medida de lo posible.

Por qué el subconsciente es canijo y no siempre hace lo que uno quiere

Esta historia continuara…

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