Lidia Reyes Cardenas

DEL HABLAR POCO Y DECIR MUCHO EN VIUDAS

By 9 noviembre, 2019No Comments

DEL HABLAR POCO Y DECIR MUCHO EN VIUDAS
LIDIA REYES CÁRDENAS
BOCA QUE EN CADA BOSTEZO, GASTA DOS PALMAS DE CRUCES, UN BESO QUIERE DE SANTOS.
LO AJENO, LLORA DE CONTINUO POR SU DUEÑO.
DINEROS Y PECADOS, TODOS LOS GUARDAMOS CALLADOS.
DECLÁRATE SIEMPRE ANTIGUO: LA RAZÓN DE SER ANTIGUO ES, POR HABER VISTO TANTAS COSAS.
SEGUNDA CANCIÓN DESESPERADA: NO TE QUEJES, CUANDO MI TRISTE COMPAÑÍA DEJES.
EN BOCA CERRADA, NO ENTRA MOSCA.
LAS TIERRAS ESTÉRILES Y SECAS, BIEN ESTERCOLADAS, LABRADAS Y HUMEDECIDAS, DAN BUENOS FRUTOS.
LA VÍBORA CAMBIA DE PIEL BAJO EL ARDIENTE SOL, Y TÚ: EN LA OBSCURIDAD.
SALISTE VOLANDO, COMO AGUA DE BACÍN POR LA VENTANA.
CADA DÍA SE PUEDE SER MENOS SIMPLE Y MÁS DISCRETO HASTA PARAR EN SABIO.
EN EL MEJOR DE LOS CASOS; VERSOS, BESOS Y ABRAZOS.
EN LA TIERRA Y EL MAR, HAS DE ENCONTRAR, UN LUGAR, PARA TEMER Y OTRO PARA SEDUCIR.
EL SOL, PARA TODOS SALE, Y PARA TODOS CORRE EL AIRE.
DE LOS ALBAÑILES Y LAS SUEGRAS, ESPERA SIEMPRE PIEDRAS.
¡AY DEL AY QUE AL ALMA LLEGA, QUE LLEGANDO AL ALMA AHÍ SE QUEDA!