EL NUEVO FONDO MINERO

Por: Arturo Nahle G.

En 1546 los españoles llegaron a lo que hoy es Zacatecas y de inmediato se percataron de la riqueza de nuestro subsuelo, a partir de entonces y durante toda la Colonia las minas zacatecanas le generaron enormes ingresos a la Corona Española.
A pesar de las guerras de independencia y de reforma, de las invasiones y de todas las calamidades que nos ocurrieron en el siglo XIX, nuestras minas no dejaron de producir oro, plata y otros minerales; la debacle vino con el agotamiento de algunas vetas, la caída de los precios y la Revolución.
Durante la primera mitad del siglo XX se le dio un fuerte impulso a la agricultura y la ganadería, en la década de los setentas se nos ocurrió que el turismo podía ser una buena alternativa de desarrollo y mientras eso sucedía los Estados vecinos nos tomaron una gran delantera en lo que a industrialización se refiere.
Pues en los últimos años la minería ha tenido un repunte que nunca imaginamos, lo que confirma que esa es nuestra vocación productiva natural.
Los que critican esta actividad argumentan que las empresas mineras nomás saquean nuestras entrañas, se llevan toda nuestra riqueza y lo único que nos dejan son daños ambientales. Por si fuera poco, aquí no le dan valor agregado a la producción y no pagan impuestos locales.
Todo eso puede ser cierto, pero también debemos reconocer que solo la Mina Peñasquito genera cerca de siete mil empleos en el semidesierto, la Mina Fresnillo otros 4,800 y las minas Tayahua y El Coronel de Carlos Slim por ahí andan.
El valor de la producción minera estatal se acerca a los 70 mil millones de pesos anuales y alrededor de estas industrias se están consolidando más de 40 pequeñas y medianas empresas del Cluster Minero que le proveen bienes y servicios al sector y que también están generando una buena cantidad de empleos.
En cuanto a los impuestos, el Gobierno del Estado ya les puso impuestos ecológicos y desde el año 2014 pagan a la Federación un impuesto especial consistente en el 7.5% de sus utilidades.
Con el 77.5% de este impuesto especial se conformó el llamado Fondo Minero, del cual el 62.5% era para los municipios y el 37.5% para los Estados mineros. En el año 2017 ese impuesto le representó más de 271 millones al Gobierno del Estado, más de 230 millones al Ayuntamiento de Mazapil y 120 millones al de Fresnillo.
Pues la 4T ha decidido centralizar el Fondo Minero, ahora el 85% será para la Secretaría de Educación, un 5% para la Secretaría de Economía para acciones de fortalecimiento al sector minero y el 10% restante para obras de infraestructura.
En las redes sociales hicieron pedazos a los Senadores zacatecanos que no se opusieron, el Gobernador Tello dijo que estamos en el peor de los mundos, pero el argumento del centro es demoledor, los Gobernadores y sobre todo los Alcaldes han dilapidado el Fondo.
Pues en ese debate estábamos cuando trascendió a nivel nacional una fiesta privada del Alcalde de Fresnillo en el viñedo Campo Real amenizada por el famoso reguetonero colombiano Manuel Turizo; y de ahí se fue a España con gran séquito a una Cumbre Mundial sobre no sé que cosa.
Craso error! en política lo que parece es y pareciera que efectivamente los Alcaldes no hacen buen uso de los fondos que se les transfieren.