LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD
Por: Arturo Nahle G.

En el año 2000 se reportaban en México casi 14 mil homicidios dolosos al año, durante el gobierno de Fox los homicidios bajaron a menos de 12 mil, pero cuando llegó Felipe Calderón su estrategia en materia de seguridad fue declarar una guerra que para el 2012 provocó que el número de asesinatos se duplicara a 21,459.
En los primeros tres años del gobierno de Peña Nieto cesó la guerra y el número de muertes bajó considerablemente, pero en la segunda mitad de su administración retomó la guerra calderonista y los homicidios intencionales se dispararon a más de 29 mil en el año 2018.
Con esos antecedentes, era obvio que López Obrador no iba a continuar la guerra, por eso desapareció la Policía Federal y creó una Guardia Nacional que ha estado ocupada fundamentalmente de la migración centroamericana. Pues los números nos dicen que esa estrategia no está funcionando, este año ya van 27 mil homicidios.
El tema hizo crisis con el operativo fallido para capturar al hijo del Chapo Guzmán en Culiacán y ahora con el brutal asesinato de una familia estadounidense en los límites de Sonora y Chihuahua.
El decrecimiento económico de México es un fenómeno global que lleva varios años, poco o nada podemos hacer respecto a la guerra comercial entre China y Estados Unidos y la salida de Inglaterra de la Comunidad Económica Europea.
Pues la violencia también es un tema en el que influye la demanda y consumo de drogas en Estados Unidos así como su indiscriminada producción y venta de armas, pero en esa materia sí podemos y debemos hacer muchas cosas que evidentemente no estamos haciendo o se están haciendo mal.
La situación ha llegado a tal extremo que ya surgieron rumores sobre un posible Golpe de Estado y Trump ofreció apoyo para hacer frente a los cárteles mexicanos. Y mientras eso sucede, los adversarios políticos del Presidente en lugar de preocuparse y hacer causa común, todo el día festinan en las redes sociales que le vaya mal al país.
¿Qué hay que hacer? ¿continuar con la actual estrategia de seguridad? ¿continuar con el mismo gabinete de seguridad? ¿endurecer las leyes como se ha venido haciendo? ¿amnistiar? ¿insistir en la misma narrativa de que vamos requetebién? Claro que no, eso no está funcionando y cualquiera lo puede ver.
Entonces ¿hay que retomar las estrategias belicosas de Calderón y Peña Nieto? Tampoco, ya vimos lo que provoca enfrentar la violencia con más violencia.
La inseguridad fue el “talón de Aquiles” de los gobiernos del PAN y del PRI, pues también lo puede ser de MORENA si en lugar de actuar y corregir el rumbo opta por la autocomplacencia o culpar a los que ya no están.
Y esa misma suerte pueden correr los Gobernadores y Presidentes Municipales, así es, la seguridad pública no es responsabilidad exclusiva del Presidente de la República, el 90% de los delitos que se cometen en México son del fuero común y su prevención y combate corresponde a los gobiernos locales que hasta hoy se la han pasado estirando la mano y nadando de muertito.
Estoy a favor del combate a la corrupción y los dispendios, a favor de la transparencia, la austeridad y la disciplina fiscal, a favor de los apoyos a los más necesitados, a favor de la autosuficiencia energética, a favor de fortalecer la educación pública y sanear las enfermas instituciones de salud, a favor de eliminar el intermediarismo en el sector agropecuario, entre otras cosas.
Pero en lo que nadie puede estar a favor es en la creciente delictividad, hay que cambiar la estrategia y a los funcionarios que no funcionan; y la nueva estrategia no debe surgir de una mañanera o de la imaginación de intelectuales y opinólogos, no, debe surgir de un amplio consenso entre el Presidente, las Fuerzas Armadas, el Congreso, la Corte, las Fiscalías y fundamentalmente los Gobernadores, solo así habrá corresponsabilidad.