Por: Arturo Nahle G.

No hay nada más complicado que las relaciones humanas: las relaciones de pareja, las relaciones familiares, las relaciones entre socios, entre vendedor y comprador, entre acreedor y deudor, entre casero e inquilino, entre patrón y trabajador, entre gobierno y gobernado, etcétera.

Y es que todos tenemos diferente visión de las cosas, diferente carácter, diferente situación socioeconómica, diferentes intereses, diferente educación y cultura; pues a eso, a nuestras diferencias, se deben la mayor parte de nuestros conflictos, y no son pocas los que llegan al extremo de la violencia.

Pues para eso existen los tribunales, para resolver o dirimir las controversias, para que un tercero imparcial y con base a la ley le dé a cada quien lo que le corresponde. Eso es la justicia, darle a cada quien lo que legalmente le corresponde.

Sin embargo a los tribunales llegan muchísimos problemas francamente menores, asuntos “de bagatela” que solo saturan al sistema judicial y que bien pudieron resolverse de una manera más sencilla, más rápida y más barata.

Pero esos conflictos lamentablemente llegan a los tribunales porque no hubo una adecuada comunicación entre las partes, porque nadie los ayudó a ponerse de acuerdo, o al contrario, porque alguien los ayudó a no ponerse de acuerdo.

Pues para eso se creó en el 2008 un órgano del Poder Judicial de Zacatecas denominado Centro Estatal de Justicia Alternativa, para que a través del diálogo y de manera gratuita y confidencial solucione conflictos fomentando la convivencia armónica y la cultura de la paz social.

Tenemos tres Centros Regionales de Justicia Alternativa, uno en la capital, otro en Fresnillo y uno más en Jeréz, en ellos hay especialistas capacitados y certificados en la conducción de procedimientos como la mediación, la conciliación y el proceso restaurativo.

En estos Centros atendemos casos civiles, familiares o mercantiles que sean susceptibles de transacción o convenio, siempre y cuando no se trate de derechos irrenunciables, no alteren el orden público o afecten derechos de terceros.

En materia penal sólo vemos delitos culposos, aquéllos en los que procede el perdón de la víctima u ofendido, delitos patrimoniales que se hayan cometido sin violencia, en los que proceda la sustitución de la pena, o aquéllos cuya pena media aritmética no exceda de cinco años de prisión y carezcan de trascendencia social. Siempre deberá cubrirse la reparación del daño y que el juez apruebe el convenio.

Obviamente no conciliamos homicidios culposos producidos en accidentes de tránsito bajo el influjo de sustancias, delitos sexuales, violencia familiar, ni delitos cometidos por servidores públicos. Se atienden conflictos que no han sido judicializados pero también lo que ya están en proceso, siempre que no se haya dictado sentencia.

El procedimiento alternativo es muy sencillo, se inicia cuando una persona solicita nuestros servicios manifestando su conformidad de respetar las reglas del procedimiento, se examina si el caso es susceptible de ser resuelto a través de medios alternativos, e invitamos a la otra parte a la sesión de mediación o conciliación.

Cuando una sesión no basta para resolver el conflicto, se cita a los interesados a otra u otras sesiones en el plazo más corto posible. El procedimiento concluye si se giran tres invitaciones y la otra parte no asiste, por inasistencia a más de dos sesiones sin causa justificada, por incurrir reiteradamente en un comportamiento irrespetuoso o agresivo o con la firma del convenio que soluciona parcial o totalmente del conflicto.

Los especialistas adscritos al Centro tienen fe pública, por lo que los convenios firmados tienen el carácter de documentos públicos.

Pues muy poca gente sabe sobre la existencia del Centro de Justicia Alternativa y en tiempos de pandemia, cuando los Juzgados solo atienden casos urgentes, es hora de promoverlo, ahórrese abogados y juicios tortuosos, más vale un buen arreglo que un buen pleito, en Zacatecas llámenos al 492 4914172, en Fresnillo al 493 9820065 y en Jerez 494 9455159.