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José de Jesús Reyes Ruiz
LA DECONSTRUCCION, LOS FIDEICOMISOS Y LA REVISTA NEXOS

Para documentar mi pesimismo… y el de los demás
LO QUE NO DICEN NI GRITAN LOS “PROTESTANTES” o protestadores, no se vayan a sentir porque -eso si- ellos son católicos, apostólicos y romanos.
Fuera de alguno que otro despistado, la mayoría de los mexicanos ya no se va con los gritos de las plañideras empresariales o partidistas – prianistas – que se desgarran las vestiduras con los actos de la cuarta transformación sean que estos vengan desde el Ejecutivo como los cuestionamientos que se realizan en la mañanera a los “intelectuales” orgánicos que rápidamente reclaman un ataque directo a la libertad de expresión, y con ello a la democracia, o; que vienen del poder legislativo como el desmantelamiento de 109 fideicomisos, o bien del judicial donde se da luz verde a la consulta ciudadana para enjuiciar a la clase política – toda ella – por las irregularidades que se les demuestren en el ejercicio de su mandato.
Vayamos por partes y solamente hagamos algunos señalamientos de lo que nuestros queridos personajes de las élites no mencionan:
Los valiosos escritores – lo digo en serio – que cuestionan al presidente de señarlos desde las mañaneras acusándolos de conservadores, insistiendo que estos comentarios polarizan y les producen un daño irreparable, y no piensan lo que ellos expresan del presidente en sus comentarios editoriales, que son, con mucho, más agresivos de los que el jefe del Ejecutivo expresa en sus conferencias matutinas.
Y después se viene toda la comparsa de voces solidarias estableciendo todo un coro que en do mayor le dicen al presidente hasta de lo que se va a morir, ah, pero ellos no polarizan y solo insultan un poquito a la investidura presidencial acusándola de todo lo habido y por haber sin bajarla de ser un pobre dictador, un autócrata, un populista, o un… simple pendejo.
Y no salga alguien a defender la causa porque no lo bajan de lambiscón, de servil, de arrastrado, y linduras por el estilo, colocándose con ello en una plataforma en la que no están dispuestos a compartir con los simples mortales a los que ellos mismos han calificado como chairos.
Este término (de chairo) es sin lugar a dudas peyorativo como lo es el término naco, nada que ver con el adjetivo con el que los califica el presidente, fifí s o conservadores. Son dos términos que ni de lejos se comparan al de chairos o nacos, pero estas personas que se sienten tocadas de la mano de Dios no tienen miramientos cuando de insultar se trata a los de abajo.
No se me olvida el chiste que se inventaron para atacar a las huestes que seguían a López Obrador llamándole el “wiskas”, por qué solo les gustaba a los gatos.
Pero según ellos es AMLO quien polariza, el que crea un encono entre sus bases y las elites acostumbradas a vivir del presupuesto, aunque aseguren lo contrario.
Pero no nos salgamos del tema y vayamos con ejemplos específicos que no pueden ser negados porque representan la realidad.
Cuando se incrementó el conflicto AMLO – vs – KRAUSE y AGUILAR CAMIN, por lo acontecido en la revista NEXOS, salieron a manifestar su enojo por la posición del presidente en contra de lo que ellos consideraban la libertad de expresión. El problema escaló cuando PACO IGNACIO TAIBO II -a quien las elites desprecian no sin entender que no solo es un gran historiador sino uno de los mejores escritores de la novela negra del mundo, y organizador de los festivales más importantes tanto en Italia como en España de este género literario- Pero ellos lo ven de arriba para abajo, por su vestimenta – acostumbra a pasearse con sus camisetas con logos provocadores – por su intenso tabaquismo al que acompaña con su ya clásica coca de dieta, pero nadie como él para conocer la historia de nuestro país. Aun y siendo español es más mexicano que Krause y Aguilar Camín juntos.
Pues bien, a este señor -al que muchos admiramos- se le ocurrió hacer comentarios respecto del conflicto Nexos-AMLO en donde terminó invitando a los escritores mencionados en el párrafo previo a salir del país si no estaban contentos con lo que aquí sucedía.
A ello, el coro de plañideras seudo intelectuales de tipo orgánico, no se hizo esperar y al punto del coma inducido por tal agravio se desgarraron las vestiduras gritando hasta el cansancio que uno de los admiradores sumisos del presidente los había corrido “POR PENSAR DIFERENTE”.
La verdad de fondo – claro – la ocultaron. No dijeron el contexto que hace entendible el mensaje de Taibo donde comentó las irregularidades y las actas con firmas falsas a través de las cuales NEXOS buscaba ahorrarse algunos dineros – del INFONAVIT - y que fueron descubiertas por Hacienda, a lo que Taibo comentó que de seguir las investigaciones en curso se encontrarían más irregularidades por lo que tendrían que prepararse y tal vez seguir los caminos de un Lozoya o un Peña Nieto al extranjero curándose en salud.
Quien vea las barbas del vecino cortar, que ponga las propias a remojar.
Fue solo una invitación, pero claro esto no lo comentaron en su grupo de plañideras solidarias ante la deconstrucción lopezobradorista de la que hemos hablado en las últimas colaboraciones.
Lo que tampoco mencionaron y es la principal causa de su enojo, es que NEXOS tenía un tiraje elevado gracias a que los gobiernos tanto del PRI como del PAN, les compraban hasta el 75% de sus ejemplares y los repartían en las bibliotecas a cargo del estado así como en las oficinas públicas donde terminaban siendo utilizadas como papel sanitario – ante la incomprensión de lo que tenemos que reconocer era una obra literaria con un valor determinado – pero no para ser pagada por todos los mexicanos, usted y yo incluidos.
Con el cambio de gobierno esto se terminó y la revista entró en desgracia y con ella los bolsillos de estos maravillosos “intelectuales” lo cual es sin lugar a dudas y en gran medida, el origen de su enojo.
Con lo de los fideicomisos sucede algo parecido. Desde el Ejecutivo se ha dicho una y otra vez que los dineros que antes se entregaban a través de los fideicomisos seguirá siendo entregado directamente a los artistas, a los creadores, a los deportistas y a los investigadores, pero controlando un aparato burocrático corrupto e innecesario. O que no es que la sociedad demandaba desinflar el obeso aparato burocrático. ¿Para qué seguirlo manteniéndolo?
Pero claro eso no es lo que dicen los que protestan, hablan de que se retiraran recursos para medicamentos, y necesarios para la ciencia y para la tecnología, para el arte etcétera.
Se les olvida – o no lo mencionan – que estos fideicomisos manejaban los dineros en forma totalmente opaca y discrecional, y que los expertos en este rubro mencionan que del 100% de los recursos que se les otorgaban, solo el 50% llegaba a las manos de los destinatarios. Pero no solo eso, de este 50% un 25 % estaba o está constituido por amigos y compadres de quienes lo manejaban por lo que recibían recursos por compadrazgos o amiguismo y para quienes realmente lo merecían solamente era un 25%.
“Lo que están defendiendo es al régimen corrupto que existía y que queremos erradicar por completo… Es lamentable que legisladores estén defendiendo a ladrones, a gente deshonesta, y lo vamos a probar”.
AMLO dixit.
En la llamada “docena trágica” gobernada por el PAN, Fox y Calderón decidieron canalizar recursos del gobierno a los grandes corporativos – no a la UNAM o al IPN claro – supuestamente para el desarrollo de la ciencia y la tecnología, y desviaron más de 40 mil millones de pesos a: a Televisa, Bachoco, Banco Azteca, Bimbo, Barcel, Banamex, General Motors, Daimler Chrysler, Ford, Arca (embotellador de Coca-Cola en México), Cadbury Adams, AstraZeneca, Bayer, Bombardier, Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, Du Pont, Laboratorios Abbott, Gamesa, Sabritas (subsidiarias de Pepsico), Telmex, Grupo Posadas, Volkswagen y Nissan, entre otras.
Pero no solo eso. Además de entregarles dineros constantes y sonantes a las cúpulas mencionadas, les dieron créditos fiscales que ascendían hasta el 30% de los gastos que comprobaran como proyectos de investigación
Por ejemplo: a Sabritas se le financió un salero industrial para que sus productos chatarra utilizaran sólo la sal necesaria, no para combatir la hipertensión de los mexicanos, sino para ahorrar unos cuantos millones en sus compras de cloruro de sodio.
Se demostró que solo en el sexenio de Peña Nieto, se desviaron más de 50 mil millones de pesos – no recuperables – a las grandes compañías mexicanas y transnacionales que representaba una parte importante de los dineros entregados por el Estado a los famosos fideicomisos que ahora se intenta desmantelar con el ahorro que ello significa e intentando no dañar a los verdaderos científicos y creadores nacionales que, SI están haciendo algo por el país, por México.
Si realmente queremos invertir más del 0.4% en ciencia y tecnología no queda de otra que desmantelar la podredumbre de los regímenes previos, DECONSTRUIR lo construido esencialmente bajo los regímenes neoliberales, y comenzar de cero para realmente apoyar la ciencia, la tecnología, el deporta y las artes. Es un proceso difícil y cuesta arriba, pero por algún lado hay que comenzar.