LA RISA EN VACACIONES
Nota Espe_culera
By Syres

En octubre del 2020, en plena pandemia, Hugo López-Gatell acudía a un restaurant italiano ubicado en la Colonia Roma de la Ciudad de México sin observar ni la sana distancia ni el uso de cubre bocas, todo para darle su paseada y besotes a quien se murmura, es su nueva novia, esto tras su separación de su esposa Arantxa Colchero Aragonés.
Como todo político embaucado por el poder y embelesado en las mieles de la política, no solo cambio de mujer, también ha aprendido a disfrutar de la publicidad que le ha brindado la pandemia por el Covid-19.
Aunque un solo hombre no puede cargar en sus hombros la muerte de 45 mil mexicanos, -pues tampoco los mexicanos nos distinguimos por respetar las reglas y las medidas de sanidad-, de nueva cuenta el Subsecretario de Salud da muestra de su doble discurso, pues el primer fin de semana de este nuevo año, se vio a Hugo López Gatell en una plaza del Estado de Oaxaca en el Pacífico mexicano, nuevamente sin cubre bocas ni careta. Y no es porque no comprendamos la necesidad humana de viajar para salir de la rutina y descansar de la presión del cargo, pero cuando se es funcionario público existe un doble compromiso, y el principal es de naturaleza ética, y versa sobre la importancia de servir de ejemplo a una sociedad que día con día, está atento a los informes que brinda esa Secretaría, es decir, lo que dices debe de ser congruente con lo que haces.
Aunque este principio ético fundamental en el servicio público, parece que no lo entienden, comparten o predican quienes integran la 4ª Transformación, aunque este, sea uno de los pilares de la reconstrucción de la confianza ciudadana, y pese a que el funcionario mencionó “que no tenía nada que ocultar” y que estaba en Oaxaca visitando a sus familiares, lo que especulo, es que si este personaje político anda sin preocupación paseando por el país, es que pese al discurso, tanto él, su novia y sus familiares ya han de haber recibido ya la vacuna contra el Covid, pese a que nos digan que aun no llegan a México o que las pocas que han llegado han sido aplicadas al personal de salud y/o al personal militar. Con esto reafirmamos nuestra desconfianza hacía el Gobierno Federal, quien pese a su discurso de incorruptible, deja entre ver con su comportamiento, que sigue el influyentísimo y la prevalencia de la corrupción en el manejo de la vacunas, pues al parecer, fue al único que la pandemia y las vacaciones, solo le dieron risa.