MORENA ¡MAS DE LO MISMO!
Doc. José de Jesús Reyes Ruiz
Para documentar mi pesimismo… y el de los demás

Inicia mal el año, no solo en los temas sanitarios de los que ya hemos escrito hasta el cansancio, sino también en los de la política.

No solo tenemos a la pandemia en su punto máximo de expresión, y la economía en el mínimo, este es un año electoral, y no pinta para nada bien, nos dicen que para el momento de las elecciones ya se habrá vacunado una parte importante de las población, sobre todo de los que enfrentan el problema en las zonas de guerra, me refiero a los hospitales; esperamos que también estén vacunados los adultos mayores y las personas vulnerables, y tal vez entonces inicien con los maestros con el objetivo principal de que se reinicien las clases presenciales después del verano, y si bien nos va se comience a vacunar a la población abierta.

Consideramos lo que nos quiere decir López Gatell con que con la vacunación inicial de al menos un 20% de la población, la mortalidad baje un 80% lo cual es una utopía difícil de lograr, pero si no es una reducción del 80% si habrá una reducción importante – no sabemos el porcentaje – al proteger a las personas vulnerables y a los adultos mayores donde la mortalidad alcanza sus niveles máximos.

En cuanto a la economía, estará en peores condiciones de lo que podríamos imaginar para los tiempos de las elecciones porque tendrá que aguantar la primera mitad del año que seguirá siendo difícil en extremo para la actividad económica que seguirá sólo parcialmente abierta, pero con serias deficiencias y dificultades.

En teoría a mediados de año podríamos ver en este sentido – en el económico – un poco la luz al final del túnel esperando recuperar algo de lo perdido en el 2020 es decir, si en el año que recién terminó habrá un decrecimiento de alrededor del 9% en el 2021 se espera – es lo que le pidió la 4T a los reyes magos – una recuperación de al menos la mitad de lo perdido, es decir del 4.5% aunque la realidad nos dice que la recuperación será ligeramente menor, de entre un 3 y un 4%

Sea como fuere el escenario de mediados de año, lo que no se interrumpirá es el proceso electoral intermedio con 15 gubernaturas en juego, las legislaturas locales y federales – con excepción del senado – y la mayoría de las alcaldías del país.

Se dice fácil, pero será un proceso difícil para el que se están preparando los partidos políticos, los aparentemente fuertes – que es solo uno MORENA – y los débiles que se unen en una oposición del PAN PRI PRD para contener ahora si la marejada morenista, y la chiquillada VERDE PT MC y los de nuevo cuño que lucharán solo para sobrevivir, y lo harán los tres primeros mientras que los de recién aparición – cuyos nombres ni siquiera recuerdo – se irán nuevamente – no sin sus buenos millones – al no lograr el 3% de la votación.

Ahora bien, los números nos indicaban – antes de que se iniciara la selección de los candidatos – que MORENA tenía las preferencias del electorado, pero los propios morenistas han hecho lo posible – y hasta lo imposible – por reducir esas preferencias, primero por las luchas intestinas que ocuparon prácticamente todo el 2020 para definir la directiva, y después los rompimientos prácticamente en todo el país para decidir las candidaturas.

En principio tenemos que recordar que MORENA es solo un movimiento como su nombre lo dice, no está bien estructurado como un partido político y el único que hubiera logrado este paso y de la mejor de las maneras habría sido PORFIRIO MUÑOZ LEDO, un personaje de gran capacidad en estas tareas, pero no, AMLO que es el que decide todo en una democracia de a dedazo, optó por que fuera MARIO DELGADO quien encabezara al movimiento de regeneración nacional y con esa decisión evito la posibilidad de dar un salto para la conformación de un partido moderno y no solo una organización repartidora de candidaturas y puestos en los gobiernos que encabeza.

Mala decisión – pésima diría yo – no solo para la izquierda sino para MEXICO en general; mala para la democracia aun en formación y mala para el futuro de un país tan rezagado en estas lides como es el nuestro, pero al tabasqueño no le gusta que la gente bajo su control se le subleve y mucho menos que hable mal de él como lo ha hecho Porfirio en algunas ocasiones y por ello miró para otro lado como suelen ser sus actuaciones no siempre apegadas a las necesidades de México sino a su limitada visión de las cosas..

Y ahora en la elección de los candidatos es claro que en muchos sitios la decisión le corresponde a él quien se instituye como el gran elector, como en los mejores tiempos del PRI, dentro de los usos y costumbres que él – priista de origen – no ha podido retirar de su bagaje de prácticas que intenta justificar en supuestas encuestas que nunca salen a la luz porque son – claro está – encuestas balines y muy posiblemente inexistentes, o efectuadas por empresas poco serias que le ofrecen – a la carta – los resultados de acuerdo a sus gustos particulares.

Si la 4T y el gobierno federal del que el “Mesías Tropical” es la cabeza han dejado mucho que desear en varios aspectos – aunque tendremos que reconocer han realizado muchas cosas positivas en otros – como es NO EL MANEJO TAN CRITICADO DE LA PANDEMIA donde yo en lo personal no veo que se pudieran haber logrado cosas muy diferentes con la aplicación de más pruebas o cosas por el estilo, pero si en la NECEDAD A UTILIZAR EL CUBREBOCAS que sigo sin poder entenderlo, o las declaraciones precipitadas de que todo va bien y que siempre se topan con el tren de la realidad que es muy diferente a lo que muchas veces se anuncia en la mañaneras.

Otro de los frentes donde el gobierno deja mucho que desear es en sus nombramientos para ocupar cargos importantes. En muy pocos casos se colocan a personajes con el perfil adecuado y la experiencia para dirigir las actividades que se les asignan y las consecuencias no tardan en manifestarse, porque la gran mayoría de los personajes que ocupan puestos clave en el gabinete – y el gabinete ampliado incluido – están de “floreros” (con sus pocas excepciones).

Y si este es el caso en el gobierno de la 4T las cosas son con mucho peores en las designaciones de las candidaturas de MORENA, y uno de los casos más ejemplares es en el nombramiento de SALGADO MACEDONIO para el estado de Guerrero. Es claro que esa candidatura fue rebotada entre este personaje suigéneris por decir lo menos, y otro señor que tiene como merito ser hermano de una de las consentidas de AMLO quien se la pensó – suponemos no mucho – para decidirse por MACEDONIO aunque con ello nos recuerde a todos los mexicanos, no solo a la oposición a ultranza de derecha y a las mentalidades más conservadoras, pero también a buena parte de una izquierda, que ve con ojos de una gran desconfianza este tipo de candidaturas de personajes mediocres – por decir lo menos – con una historia no siempre libre de desfachateces y ocurrencias, pero que además ya demostraron hasta el cansancio que no son los adecuados para ocupar posiciones de poder como lo demostró este señor al tomar las riendas del puerto de ACAPULCO donde su gestión fue menos que desastrosa.

Y los mexicanos nos preguntamos ¿Esos son realmente los liderazgos de MORENA? Porque de entrada nos hacen tener que voltear a otro lado para buscar personalidades – que las hay – en otros partidos y con otros colores, en MICHOACAN hicieron algo parecido nombrando a alguien ligado a la CNTE que en gran medida ha sido responsable de permitir los bloqueos a los ferrocarriles que han caracterizado a sus luchadores sociales a los que parece preocuparles poco el daño económico adicional que le hacen al país en búsqueda de prebendas que no son – estaremos todos de acuerdo – los tiempos – tiempos de vacas flacas – para exigir, a costa de la desgracia de muchos otros mexicanos más marginados que ellos mismos.

En algún momento y no hace mucho anunciaron – MORENA – que buscarían candidaturas externas, que dos de cada tres candidatos a diputaciones locales y federales tendrían que ser externos, pero ahora resulta que los diputados quieren reelegirse en un porcentaje mayor al 95%, personajes obscuros que han hecho un trabajo desastroso y que se sienten merecedores de un premio y tres años más de prebendas a las que su actuar tendría que negarles todo derecho.

Lo único que pudiera darle algo de tranquilidad al desastre llamado MORENA es que la coalición de enfrente tampoco canta mal las rancheras. Todos aquellos que forman parte de los partidos, están ahí para buscar puestos y candidaturas, y con mucho no representan a los mejores hombres y mujeres que existen en el país, pero no van a permitir que personas – mejores que ellos mismos – que según su mentalidad no han hecho el trabajo partidario, obtengan una candidatura aunque eso fuera para el bien de este país tan de capa caída como es el nuestro.