Fuiste tú quien eligió ver las nubes que tapaban las estrellas. Tú quisiste conquistar las arrugas de esa cama ajena. Fue tu decisión mentirle: no ibas a marcharte. Nadie te obligó a tomar su mano aquella noche, ni te pusieron al borde de un abismo para olvidar tu promesa de “amarme y respetarme hasta que la muerte nos separe”. No. No era mi intención dejar de amarte, pero ya sabes: Es imposible obligar al corazón



Related Posts
Mis martes solicitan dueño:
Mis martes solicitan dueño: busco a un compañero para practicar la danza del vientre en…
El Nopal13 junio, 2026
Esta noche…
Esta noche regresarás a tu cama donde estuvimos juntos apenas hace unas horas. Encontrarás mis…
El Nopal5 junio, 2026
Si supieras lo que te voy a hacer mañana…
Si supieras lo que te voy a hacer mañana, hoy te levantarías del habitual lado…
El Nopal29 mayo, 2026
