"Dice que él le mordía los pies diciéndole que eran como pan dorado en el horno. Que dormía acurrucada, metiéndose dentro de él, perdida en la nada al sentir que se quebraba su carne, que se abría como un surco abierto por un clavo ardoroso, luego tibio, luego dulce, dando golpes duros contra su carne blanda; sumiéndose, sumiéndose más, hasta el gemido".



Related Posts
Mis martes solicitan dueño:
Mis martes solicitan dueño: busco a un compañero para practicar la danza del vientre en…
El Nopal13 junio, 2026
Esta noche…
Esta noche regresarás a tu cama donde estuvimos juntos apenas hace unas horas. Encontrarás mis…
El Nopal5 junio, 2026
Si supieras lo que te voy a hacer mañana…
Si supieras lo que te voy a hacer mañana, hoy te levantarías del habitual lado…
El Nopal29 mayo, 2026
