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ERNEST HEMINGWAY VI

CUBA (segunda parte)

Para documentar mi pesimismo… y el de los demás

José de Jesús Reyes Ruiz

“El hombre no esta hecho para la derrota se dijo el viejo pescador en medio de la lucha, el hombre puede ser destruido, pero no derrotado”

El viejo y el mar Ernest Hemingway 1952

Cuba fue sin lugar a dudas el lugar donde el escritor vivió sus mejores tiempos, se podría decir que fue ahí donde fue feliz, vivió 21 años en la Isla, y se sintió tan cubano que en 1954 al recibir el premio nobel se fue directamente a depositarlo a los pies de la Virgen del Cobre y lo declaro como un éxito no de él mismo sino de Cuba

“En La bodega del medio inicio mi día después de 5 horas intentando escribir, con unos mojitos y por la tarde noche los substituyo por los daiquiris del bar La Floridita”

La historia cubana de Hemingway se inicio podemos decirlo en 1936 cuando aun casado con Pauline y viviendo de la comodidad de la mansión de un tío de ella en Key West decide partir a España como corresponsal de guerra para la North American Newspaper Alliance, otra corresponsal iría con él haciéndole compañía y también competencia, era Martha quien se convertiría en su tercera esposa. En estos últimos años de los treintas del siglo XX; Pauline que se había quedado en Key West se fue enterando a cuenta gotas que su esposo estaba teniendo a la distancia una nueva relación y por ello pediría el divorcio.

Como hemos comentado el escritor era simpatizante de la República, pero realmente no le interesaba mucho lo que había provocado el conflicto. Pienso que el escritor solamente se interesó - egoístamente - durante toda su vida por si mismo y muy poco por los demás lo que le hace un cuestionable personaje de izquierda, pero aun así fue detectado e investigado por el radar de las fuerzas de Franco quienes le identificaron como un extranjero simpatizante de la República Española, y no solo le investigaron, sino que también lo detuvieron en varias ocasiones, pero lo soltaron por ser corresponsal y una personalidad ya entonces de peso.

Ya en España se reunió con uno de sus grandes amigos, Dos Passos quien también simpatizaba con La República, y que se enemisto con ella por el fusilamiento por de quien fuera su traductor y mejor amigo José Robles, detenido y ejecutado por parte de la República, por lo que desistió de la película que estaba filmando - The Spanish Earth- lugar que cedió a Hemingway. Como olvidar su encuentro con Siqueiros que si era un combatiente por parte de las fuerzas que defendían la Republica y que fueron posteriormente derrotadas, el mexicano si formo parte del ejercito mientras Hemingway disfrutaba wiski tras wiski o bebiendo vino tinto en el hotel 5 estrellas La Florida de Madrid que no estaba exento de ser bombardeado con alguna frecuencia.

Me queda claro que nuestro escritor no era ni de izquierda ni progresista, era sin lugar a dudas un personaje que odiaba con toda su alma el Fascismo de cualquier origen, el de Mussolini de Italia o de Hitler de Alemania o el de Franco en España, pero también rápidamente fue detectado como un personaje pro soviético por la CIA de Hoover que lo investigo durante las últimas dos décadas de su vida, de sus tiempos de Cuba tan controvertidos y cuestionados por parte de sus biógrafos.

En los finales de la década de los treintas todo se acabo con respecto a su segundo matrimonio, finalmente obtuvo el divorcio lo que le impidió regresar a Key West y decidido irse a Cuba habitando inicialmente con Martha el lujoso hotel de los Dos Mundos, fue Martha quien se enteró y descubrió la FINCA VIGIA en San Francisco de Paula a unos kilómetros de la Havana y decidieron adquirir la hermosa finca cuando ya Hemingway tenia una buena estabilidad económica.

Siempre el escritor sintió ese lugar - que habito durante prácticamente 21 años- como un paraíso en la tierra, y cualquiera que se asome al sitio; aunque sea a través de la internet en los múltiples documentales se dará cuenta que realmente lo era. Una enorme finca en la selva cubana en una cumbre que le daba una hermosa vista, la mas hermosa como lo dijera Fidel Castro cuando visito el lugar después de la muerte del escritor, y claro Ernest y su esposa Martha la remodelaron al máximo, construyeron una alberca y una cancha de tenis y un nuevo piso en las alturas donde se coloco el estudio del escritor pero que no lo utilizaba para escribir porque lo hacía de pie en su propia recamara en una maquina de escribir colocada a una altura adecuada y se dedicaba al menos a intentarlo desde las 5 de la mañana hasta el mediodía cuando dejaba su empeño y se dedicaba a la bebida en la bodeguita – mojitos – y el el Floridita con los daiquiris que bebía uno tras otro, en un promedio de 14 platicando y contestando o más bien tendríamos que decir presumiendo sus glorias pasadas con un conjunto de locales que le rodeaban y se beneficiaban con los tragos que el escritor les invitaba.

Regresaba a casa a media noche siempre alcoholizado, pero en control por que el manejaba los kilómetros que le llevaban a su hogar, pero sin duda fueron los tiempos mas felices de su existencia.

Que duda cabe que se sintió plenamente cubano sin importar lo que sus biógrafos hallan escrito al respecto, la controversia es ¿Qué fue lo que le impulso a salir de su lugar donde vivía cómodamente? por que no planeo un exilio sino una huida temporal, la prueba es que dejo su biblioteca constituida por mas de nueve mil libros, su cementerio donde había enterrado a sus perros sobre todo al negro – que así le llamaba – que fuera su preferido, una mansión donde vivió en la compañía de 11 gatos, donde instalo pisos de cerámica para contrarrestar los fuertes calores de la isla, donde realmente vivió su decadencia física que muchas veces le impedía escribir por que su memoria le fallaba cada día más y más, donde tuvo sus bloqueos de creatividad que realmente le fueron arruinando su existencia.

Al salir de Cuba en 1960 - y discutiremos porque lo hiso - dejo todos sus escritos, sus relatos, sus cuentos sus historias que aún no había editado, todo lo dejo tras de si por que pensaba regresar, estaba seguro que regresaría.

Las versiones sobre ello son controversiales, como lo hemos dicho; ya era investigado por la CIA - y él lo sabía - se sentía más cubano que norteamericano, pero no fue un revolucionario afín al nuevo gobierno el de los barbudos que triunfo con la Revolución Cubana en 1959, el odiaba el régimen de Batista a quien consideraba como un dictador corrupto, y de lejos veía con cierta simpatía la guerrilla de Fidel Castro pero también era cuidadoso a acercarse a ella, después de su triunfo, se dice que a la entrada de Castro a la Habana en algún momento y en alguna reunión lo invito a su mesa a lo que Hemingway se disculpo comentando mas tarde que se trataba solo de una de tantas revoluciones y que posiblemente uno o dos años más tarde se habría acabado junto con el régimen de los Castro y que el seguiría ahí.

Como todos saben la única vez que platico con Fidel fue en un Concurso anual de pesca que el organizaba anualmente de tiempo atrás y donde Fidel resulto ganador con un enorme Marlín, y según algunos, Mary su cuarta esposa, solo hablaron de pesca pero según otros Castro le comentaría que él había leído con cuidado su obra sobre todo FAREWELL TO ARMS, y POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS de donde había aprendido mucho sobre la guerra de guerrillas que le había ayudado en sus victorias de Sierra Maestra, y claro del Viejo y el mar había aprendido todo acerca de la pesca.

Sea como fuere, a su salida - que él pensaba temporal - de Cuba se ha escrito mucho sobre si el régimen después de la muerte del escritor habría utilizado su fama para beneficio de la gesta revolucionaria, yo pienso que esto es una mentira, si expropio su mansión de PUNTA VIGIA y posteriormente la convirtió en un museo que se puede visitar hoy en día si adapto su bar favorito La Floridita con una escultura de bronce a tamaño real del escritor y lo puso en la barra para fomentar el turismo, si renombro la marina como Marina Hemingway y el torneo anual de pesca que el escritor había fomentado con su nombre hiso lo que tenia que haber hecho para un hombre de la estatura del escritor que repetiremos una y mil veces vivió sus años más felices en la isla, pero también ahí vivió los tiempos más difíciles con el declinamiento de su salud física y su creatividad.

Nos queda mucho por contar sobre sus salidas de la isla para acompañar a su esposa a China para escribir sobre el conflicto con el Japón - viaje que no fue de su agrado - o su trabajo como corresponsal en la segunda guerra mundial, su divorcio de Martha y su matrimonio – el cuarto – con Mary, o sus nuevas excursiones en África y sus dos accidentes aéreos, sus frecuentes visitas que el amaba a la Fiesta de los Tras de España principalmente durante la feria de Los Fermines en Pamplona, porque todo ello es parte de la historia de las últimas dos décadas de la vida del escritor las que recordaremos en nuestra próxima colaboración.

Este relato continuara