La pluralidad, el éxito de las agendas legislativas
Por: Claudia Anaya Mota
El pasado 1 de febrero, inició el nuevo periodo de sesiones en el Congreso de la Unión y para guiar los trabajos, cada diputado federal o senador, tiene la responsabilidad de diseñar y proponer una agenda legislativa, que dependiendo de la fuerza que tiene cada grupo parlamentario, se da prioridad a determinados temas. Lo cierto es que desde que MORENA tiene mayoría en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores, se ha llevado una agenda completamente unilateral, mientras que al resto de legisladores, nos cuesta mucho empujar los temas sociales o las agendas que representan a nuestros paisanos.
Pese a lo anterior, este nuevo año legislativo, seguiré insistiendo en la hoja de ruta que me han marcado las familias zacatecanas: la seguridad, la salud y la defensa de nuestra democracia.
Aunque estos temas han sido un común denominador de mi desempeño, en este cuarto año de la administración gubernamental, estas cuestiones se han exacerbado a tal grado de que estamos ya, en una crisis que está dañando la eficacia y el buen desempeño de las instituciones del gobierno federal y por ende, de los gobiernos locales, afectando la vida y el bienestar de las personas.
Bien lo sabemos en Zacatecas. La violencia y los desaparecidos, son fenómenos que se están repitiendo con mayor frecuencia y pareciera que los esfuerzos de los gobiernos en sus tres niveles y el desempeño de sus instituciones encargadas de garantizar la seguridad, resultan insuficientes, porque la tranquilidad y la paz, no retornan a nuestras calles y caminos.
En la salud, el 31 de agosto de 2022, el gobierno de Zacatecas decidió firmar un acuerdo con el Gobierno Federal para ampliar el esquema IMSS-Bienestar con el objetivo de que que nuestra entidad brindase atención “oportuna y gratuita” a la población sin seguridad social y al mismo tiempo, tener en todos los hospitales públicos más médicos especialistas y personal de enfermería para lograr, se dijo, la universalidad en los servicios de salud. De todos es conocido que aún no se ha dado un solo paso en firme para alcanzar esta meta.
Derivado de lo anterior, mi interés de dar voz a las familias zacatecanas ante la Federación para hacer el llamado y al mismo tiempo el compromiso, de colaborar -acorde con mis facultades como Senadora- con las autoridades en la materia para tener avances sustantivos, porque la desesperanza empieza a presentarse en nuestra gente y es preciso unirnos, salir de esta crisis y sobre todo, brindar resultados beneficiosos en esta área, porque de otra manera, no tendremos buen futuro.
En relación a la defensa de la democracia, en el Senado de la República, MORENA y sus aliados han aprobado numerosos instrumentos jurídicos violentando la propia constitución y por ello, diversos órganos autónomos como el Instituto Nacional de Acceso a la Información, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así como Diputados Federales y Senadores de oposición, hemos presentado acciones legales ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyo órgano ha determinado darnos la razón a nuestros argumentos jurídicos y ha establecido plazos para corregir los textos normativos, pero desafortunadamente, estos aún no se han atendido.
Es preciso avanzar en beneficio de las y los mexicanos y evitar seguir en esta tendencia en picada y no lo sostengo yo, lo sostienen indicadores internacionales que miden el progreso social. En esta medición, México ha caído en el índice de bienestar, bajamos una posición al ocupar el sitio 66 de 129 países porque perdimos en 7 posiciones de los 12 componentes de este índice –violencia, salud de calidad, acceso a la justicia, respeto a los derechos humanos, educación, alimentación y calidad de vida- en tanto que perdimos 5 lugares en el indicador de inclusión, porque se considera que con las leyes aprobadas por la mayoría, no hay equidad en el acceso al poder político.
Estos datos objetivos, muestran la necesidad de tener en cuenta las aportaciones y las opiniones de cada grupo parlamentario, entendiendo que cada uno representa causas distintas y a partir de ello, de esa pluraridad, tendríamos una agenda legislativa conjunta que pudiera resolver las problemáticas sociales, pero si siempre se trabaja bajo la percepción de que el que es mayoritario, tiene la posibilidad de decidirlo todo sin considerar a quienes también tienen espacios de menor representación, está causando fallas en darle resultados a la gente.
*Senadora de la República.



