Hay hombres que duelen.
Hombres que salvan.
Hombres de una noche que se quedan para siempre y hombres cotidianos que se pierden entre los recuerdos.
Los innombrables, los cliché, los de lengua fácil y corazón complicado. Los de mentiras, los de rosas rojas. Los de piel y sangre. Los de vinil y lágrimas.
Hombres de asbesto. Hombres de papel de lija. Hombres de satín y hombres de agua. Hombres de alarido y hombres de sonrisa.
Hombres como todos. Hombres como ninguno.
Y tú.



