EL AGRADECIMIENTO
CINTYA PACHECO
Para documentar mi pesimismo… y el de los demás
Dr, José de Jesus Reyes Ruiz B
Quiero aprovechar la presente oportunidad para compartir con quien lea estas líneas el significado del ALTRUISMO en nuestra comunidad de Zacatecas
A una semana que salgan estas reflexiones a la luz, y mientras nuestro mundo sufre de los estragos provocados por un FASISMO IMPERIALISTA que une las fuerzas de los poseedores de los grandes capitales mundiales con el poder que el voto de un porcentaje inferior al de la mitad de los votantes del país de las barras y las estrellas le da a un personaje post moderno para el que realmente la vida humana no vale nada como diría José Alfredo pero tampoco vale para el un comino las leyes ni las reglas de convivencia personal social nacional e internacional. Y en estos momentos tan complejos el altruismo, el sentido de servicio a los demás sobre todo a los que menos tienen en este caso impulsado por la ORGANIZACIÓN PARA LA PREVENCION Y ATENCION DE LA SALUD MENTAL, representa una luz de esperanza en la bondad del ser humano para lo cual debemos ser agradecidos.
Me permito compartirles el discurso de la presidenta de la organización en la apertura de su segundo lugar de atención al sur de la ciudad.
Discurso “La Gratitud que Transforma el Corazón”
Muy buenos días/tardes.
Hoy quiero invitarles a hacer una pausa en medio del ruido, de las exigencias, de las metas que no esperan, de las preocupaciones que a veces no nos dejan dormir… hacer una pausa para recordar algo esencial: la gratitud.
No como una palabra bonita, no como una frase para redes sociales, sino como una forma de vivir.
Ser agradecidos no significa que todo en nuestra vida sea perfecto, significa que; incluso en medio de la imperfección, somos capaces de reconocer la luz.
La gratitud no niega el dolor, lo abraza. Y, aun así, decide mirar también aquello que sostiene, que acompaña, que da sentido. Ser agradecidos es un acto profundamente humano porque implica reconocer que no somos autosuficientes. Que alguien nos tendió la mano, que alguien creyó en nosotros cuando no creíamos en nosotros mismos, que alguien nos enseñó, nos sostuvo, nos escuchó.
Cada uno de nosotros hoy está aquí gracias a incontables actos de amor invisibles.
A veces olvidamos. Olvidamos a quien nos animó cuando quisimos rendirnos. Olvidamos los pequeños gestos: un mensaje inesperado, una sonrisa sincera, un abrazo en silencio. La gratitud es la memoria del corazón.
Es la capacidad de decir: Lo que he recibido importa. Lo que han hecho por mí tiene valor.” Cuando agradecemos, dignificamos el esfuerzo del otro, le decimos: “Te vi: Lo que hiciste marcó una diferencia.”
Y eso, en un mundo donde muchos se sienten invisibles, es un regalo inmenso. Es fácil agradecer cuando todo va bien. Pero la verdadera transformación ocurre cuando aprendemos a agradecer también en medio de la dificultad, no por el sufrimiento en sí, sino por lo que nos revela.
Agradecer la lección. Agradecer la fortaleza descubierta. Agradecer a quienes permanecieron cuando todo parecía derrumbarse. La gratitud nos cambia la mirada. Nos enseña a preguntarnos no solo: ¿Por qué me pasa esto?” Sino también: “¿Qué puedo aprender con lo que me pasó? ¿Quién ha estado conmigo? ¿Qué parte de mí ha crecido?”
Cuando agradecemos, nos volvemos más compasivos, porque entendemos que, así como nosotros hemos necesitado ayuda, otros también la necesitan.
Así como nosotros hemos sido sostenidos, otros esperan una mano firme.
La gratitud nos hace humildes. Y la humildad abre la puerta a la compasión. Una persona agradecida rara vez es indiferente, porque sabe lo que significa recibir; y entonces comienza a dar, no necesariamente grandes cosas. A veces basta con escuchar. Con ser pacientes. Con ofrecer presencia auténtica. No necesitamos grandes acontecimientos, podemos agradecer; El amanecer que nos regala una nueva oportunidad.
El alimento en nuestra mesa, el cuerpo que, aun con limitaciones, nos permite movernos. La familia, los amigos, los compañeros. Incluso el aprendizaje que nos dejó un error. La gratitud se cultiva en lo cotidiano, y cuanto más la practicamos, más razones encontramos para agradecer.
Hoy quiero proponerles algo sencillo. Piensen en una persona que haya marcado su vida. Alguien que sembró en ustedes esperanza, confianza o amor. Ahora imaginen que pueden mirarla a los ojos y decirle “Gracias. Lo que hiciste por mí cambió mi historia.” Si esa persona está viva, búsquenla. Si está lejos, escríbanle. Si ya no está, honren su legado viviendo de manera coherente con lo que les enseñó.
La gratitud no debe quedarse en pensamiento, debe convertirse en acción.
Y antes de concluir, hay algo más. También debemos aprender a agradecer(nos). Agradecer nuestra resiliencia, nuestra capacidad de levantarnos, las veces que seguimos adelante a pesar del miedo. Ser compasivos con nosotros mismos.
Reconocer que hemos hecho lo mejor que hemos podido con lo que sabíamos en cada momento. La gratitud hacia uno mismo no es egoísmo es reconciliación La gratitud transforma, transforma la queja en conciencia. El enojo en comprensión. La soledad en vínculo. Nos recuerda que estamos conectados., que nuestra vida está entrelazada con la de otros. Que cada gesto cuenta. Hoy los invito a salir de aquí con una decisión sencilla pero poderosa: vivir agradeciendo. No porque todo sea perfecto. Sino porque, incluso en medio de la imperfección, siempre hay algo —y alguien— que merece ser reconocido. Que la gratitud sea nuestra forma de mirar, de hablar y de vivir.
Hoy quiero agradecer a todos los que hoy están aquí acompañándonos en un momento tan especial, principalmente a mi padre, Amador Pacheco Pichardo, como socio fundador y la primera persona en creer en este proyecto y decirme “Hay que hacerlo”, a mis amigas y compañeras Brenda Martínez vicepresidenta de la fundación, Esperanza Cisneros a todas las psicólogas de la fundación que día con día acompañan amorosamente a muchos pacientes. A todos los voluntarios y a cada persona que de una u otra manera han creído en este proyecto y lo han apoyado, la lista afortunadamente es larguísima, pero voy a detenerme un momento para agradecer a nuestro adoptante, el doctor José de Jesús Reyes Ruiz que nos ha acogido en este lugar, apostando por este proyecto, nos ha acogido en este espacio y nos ha dado la oportunidad de poder atender a más personas a través de esta sede.
Cinthya Mirelba Pacheco Loaeza
Pero ¿Qué es CAPSME?
Es un centro para la atención y prevención de la Salud Mental y Emocional, con el principal objetivo de fortalecer el bienestar integral de las personas principalmente en las zonas vulnerables, comunidades marginadas y personas de escasos recursos, y la prevención la realiza a través de talleres, obras de teatro, cuenta cuentos, programas y actividades que buscan promover el autocuidado, la comunicación, la orientación y el acompañamiento oportuno.
Además de fomentar la participación ciudadana con programas de voluntariado en diferentes sectores de la sociedad integrando a profesionales, estudiantes, otras organizaciones y miembros de la comunidad que deseen contribuir al fortalecimiento del bienestar colectivo, el enfoque es esencialmente preventivo y comunitario un trabajo para promover la cultura de la salud mental y emocional entendiéndolas como un derecho y una responsabilidad compartida.
Este centro de prevención y atención de los diferentes aspectos de la salud mental tiene una esfera de acción muy amplia, porque además de sus programas enfocados a la prevención y a la promoción de la salud mental iniciando desde la infancia en las escuelas primarias atravez de obras de teatro y cuenta cuentos podrá evitarse en una buena medida los problemas que acompañan sobre todo a la adolescencia y a la juventud temprana como el suicidio por poner el ejemplo más importante.
Pero también apoyar a los niños que nacen con una DISFUNCION CEREBRAL DE ORIGEN INGENITO es decir de nacimiento y que tienen problemas de DEFICIENCIA MENTAL, o de PARALISIS CEREBRAL INFANTIL apoyando en el diagnostico y tratamiento, y niños que nacen con síndrome de Down y hoy en día sobre todo los niños que sufren TRASTORNS DEL ESPECTRO AUTISTA o aquellos con DEFICIT DE ATENCION CON HIPERQUINESIA.
Por otro lado se busca la atención de los trastornos de ansiedad y de tipo depresivo que afectan a todas las edades, o de aquellas personas que sufren de trastornos del sueño o que sus problemas de ansiedad afectan al cuerpo es decir que somatizan, y finalmente acompañar a las personas de la tercera edad o a aquellos que sufren de enfermedades terminales con el auxilio tanatológico y de acompañamiento que requieren.
Esta organización tiene dos centro de atención; en la zona norte en la avenida Gonzalez Ortega en la colonia Sierra de Alica, y el que recientemente abrió sus puertas en el sur en la zona conurbada Guadalupe Zacatecas en tres cruces, en el edificio TORRE PRODEO calle 1 esquina Julio Ruelas.
jjreyes52@yahoo.com.mx


