LOS PROBLEMAS DEL ISSSTEZAC, LA CAJA CHICA DEL GOBIERNO ESTATAL
Por: Isadora Santivañez Ríos
Los aliados de David Monreal en la Legislatura Estatal pretenden vender como una solución financiera para el ISSSTEZAC la dación de pago del Hotel Parador, el cual representa un activo importante para garantizar la estabilidad económica de los trabajadores, pero en realidad falta una estrategia integral que permita resolver la crisis del sistema de seguridad social del Estado.
El Hotel Parador forma parte de la reserva técnica de una institución creada para garantizar el futuro de las y los trabajadores, el cual, hoy, sin el consentimiento de los dueños del mismo, ha sido entregado al Gobierno de los Monreal.
La Legislatura aprobó entregar en dación de pago este bien inmueble valuado en cientos de millones de pesos bajo el argumento de sanear las finanzas del Instituto; sin embargo, esta medida no garantiza la viabilidad del sistema pensionario, no corrige los problemas estructurales, no establece un plan de largo plazo y no responde a las causas que llevaron a esta situación económica tan compleja al ISSSTEZAC.
El propio dictamen reconoce que esta operación no representa una solución definitiva, sino una medida únicamente parcial. La máxima preocupante es que utilicen esta estrategia de manera constante, cada que el Gobernador quiera dinero, cada que se le compliquen o atoren las finanzas, lo cual es muy constante.
Preocupa de sobre manera, cuántos activos más tendrán que ser entregados, casi regalados para que los problemas financieros de este Gobierno puedan ser solventados. La seguridad social no puede administrarse con medidas de solución sacadas de la manga. No podemos convertir el patrimonio del ISSSTEZAC en una caja de emergencia cada vez que existen problemas financieros.
Los jubilados y pensionados no necesitan de discursos, necesitan certeza, necesitan saber que sus derechos estarán garantizados hoy, mañana y en los próximos años.
Una verdadera solución al ISSSTEZAC requiere transparencia, un diagnóstico financiero real, responsabilidad institucional, combate a cualquier irregularidad administrativa, una planeación actuarial seria y un compromiso permanente para garantizar la sostenibilidad del sistema.
Hoy debemos preguntarnos cuánto patrimonio queda por vender, a cuántos ciudadanos mas tendrán que sacrificar para irse por la libre y cumplir sus caprichos.




