ERNEST HEMINGWAY
José de Jesús Reyes Ruiz
I PARTE
Para documentar mi pesimismo… y el de los demás
Para iniciar estas reflexiones sobre uno de los grandes, tal vez el mas grande de la literatura norteamericana, bien vale la pena realzar la profesión del periodismo como una plataforma que permite que quien desempeña esta actividad se lance de lleno a la literatura, a la escritura de las grandes novelas como lo hiso el personaje que ahora nos ocupa.
Ejemplos hay muchos, pero solo pondremos algunos de ellos para aterrizar nuestro punto. Es el caso de una niña que llego a nuestro país hace aproximadamente un siglo proveniente de una Europa metida en el mayor conflicto bélico de todos los tiempos, provenía de una familia aristocrática por parte de su madre y su padre era parte de la realeza de su país de origen Polonia de la estirpe de los Poniatowsky, y que ya de adolescente y sin hablar totalmente el español salió a las calles a solicitar la opinión de la gente sobre mil y un asuntos, ahí inicio su carrera de periodista que ha mantenido hasta la fecha y de ahí salto a las alturas de la literatura donde sus maravillosas novelas y recreación histórica de personalidades como Tina Modoti y muchas más, o de actividades como la historia de los ferrocarriles o de la astronomía en la que trabajo su esposo, la hicieron ganadora de muchos premios siendo el mas importantes el de literatura del Premio Cervantes, pero ella se ha considerado siempre una periodista.
El otro ejemplo a comentar es claro el de Gabriel García Marquez, autor de 100 años de soledad y del amor en tiempos de colera – mi favorito – entre tantas obras, pero lo que muchos ignoran es que este gran escritor colombiano de nacimiento y mexicano por adopción – ya que en este país vivió la mayor parte de su vida - ganador del premio nobel; en realidad su profesión de origen de la que siempre estuvo orgulloso fue la del periodismo que ejerció en su país natal Colombia antes de migrar para vivir el resto de su vida en Mexico donde se convirtió en uno de los mas grandes escritores de lo que después se llamo el boom literario latinoamericano y creador entre otros del llamado realismo mágico.
Pues también el escritor al que dedicaremos este y nuestras siguientes colaboraciones, nació como periodista y vivió muchos de sus años como tal, profesión gracias a la cual pudo viajar y vivir los conflictos bélicos como la primera y la segunda guerra mundiales, y le guerra civil española. Un personaje que, en su juventud, prácticamente en su adolescencia pudo viajar como corresponsal del Toronto Star a Paris donde se convirtió en el gran escritor que todos conocemos hoy por hoy.
Pero de él tendremos que aceptar que sus más grandes novelas son al final de cuentas una descripción literaria de su vida misma, todas ellas son autobiográficas y describen sus experiencias de muy distinto tipo, con los nombres cambiados y con finales imaginarios que tal vez deseo que hubieran sido una realidad o tal vez no.
Nuestro personaje se caracterizo por el gusto por la escritura mas que cualquier otra cosa, se considero toda su vida como un escritor y al final de su vida cuando se sintió imposibilitado para seguir escribiendo opto por quitarse la vida. También gusto enormemente de las mujeres y después de la primera decepción amorosa con Agnes en los campos de batalla del frente italiano durante la primera guerra mundial, entendió que no volvería a ser vulnerable y decidido dejar a todas las mujeres antes que ellas le dejaran a él, como lo veremos mas adelante al comentar sus cuatro matrimonios que mucho tuvieron que ver con sus grandes obras literarias.
También gusto desde muy temprana edad, desde su estancia en Paris del alcohol, de las bebidas espirituosas como el wiski que, así como le dieron felicidad durante toda su vida, la fueron dañando en forma paulatina y en gran medida fueron al final de cuentas; el abuso de alcohol el que condiciono al final su incapacidad para poder concentrarse y seguir escribiendo y creando los maravillosos relatos que todos disfrutamos tanto.
Un capitulo especial es el de su afición a la fiesta taurina actividad que conoció en los años 20 del siglo pasado principalmente en las ferias de San Fermin en Pamplona a donde fue por recomendación de quien le formo en las virtudes de aquel que escribe para la posteridad, me refiero a su tutora en sus tiempos parisinos Gertrude Stain. Es importante reconocer que el mismo cuenta que accedió a el espectáculo taurino inicialmente convencido de que era un espectáculo lleno de crueldad en contra del toro, pero cuando lo disfruto se dio cuenta - como lo describiría más tarde - en un enfrentamiento del torero quien exponía su vida frente al toro, pero al exponerla se realizaba a través de una faena que era una verdadera obra de arte y que finalizaba con la muerte del toro y también en forma ocasional del torero. Cuando se le cuestionó sobre su decir; su respuesta fue muy simple traten de ponerse en la mente del toro si es que existe tal cosa como la mente del toro y piensen donde preferirían morir si en un rastro con todas las crueldades que todos conocemos de estos mataderos, o en la gloria de una plaza de toros ante una multitud de aquellos que aprecian la fiesta mas grande, la fiesta brava.
Amo sus años en Paris como veremos cuando se recopilaron sus apuntes y se aterrizaron en un relato titulado Paris siempre fue una fiesta, y aquí en este punto tenemos que insistir que el reconoció que fue ahí donde aprendió bajo la tutela de Gertrude Stain el arte de escribir, fue ahí donde conoció a grandes escritores como Gerald Fitzgeral autor del Gran Gatsby quien ya era conocido mundialmente y con el que logro una gran amistad aunque después le cuestiono su carácter en algún relato posterior, fue ahí donde conoció al gran bebedor James Joyce el Irlandés que ya había publicado su Ulises y quien solía acudir a un bar donde Trabajaba Hemingway y donde bebían los dos hasta caerse de borrachos, todos ellos como el gran poeta Ezra Pound quienes reconocieron la valía literaria de nuestro personaje.
Pero también conoció a pintores como Pablo Picazo Joan Miro y Juan Gris entre otros y recorría los museos donde los impresionistas colgaban sus obras, como olvidar sus palabras frente a un cuadro de Cézanne cuando escribió: Si yo llegara a escribir como Cézanne pinta entonces alcanzaría la gloria.
Fue feliz en Key West – Cayo Hueso – en Florida donde desempeño su actividad litería en forma extensa, pero sin lugar a dudas sus mejores años fueron en Cuba de donde fue forzado a salir no por parte del nuevo gobierno cubano emanado de la revolución - su relación con Fidel Castro era excelente – sino por las autoridades norteamericanas, el embajador de los EU se apersono en su casa y lo obligo a salir a riesgo de ser considerado por el delito de traición a la patria, tubo que salir en forma apresurada dejando tras de si su casa su biblioteca sus recuerdos y algo más, y se refugió en Idaho lugar a donde llego solo para terminar su vida.
Nuestro personaje era alguien que gustaba de la aventura de los deportes y actividades al aire libre que de alguna forma le había enseñado su padre, pero que el llevo al extremo, tanto en Key West como en Cuba se dedico en gran medida a la pesca de grandes peses y competía en las grandes ligas de esta actividad deportiva, y su afición a la caza y de su expedición de dos meses al África con el objetivo de realizar esta actividad al máximo. Como olvidar que los dos grandes pilares de su obra literaria nacieron de su afición por estas actividades como el viejo y el mar en donde reflexiona sobre la pesca actividad que amaba y a la que le dedico tanto tiempo en su vida, y las nieves del Kilimanjaro donde se relata así mismo como un escritor venido a menos que sufre de la gangrena en una de sus piernas y a quien su esposa engaña, y así dibuja trozos de su vida a los que agrega la ficción que se origina en sus propios sueños.
Como periodista fue corresponsal de importantes periódicos norteamericanos y canadienses, quienes lo enviaron a los conflictos bélicos más importantes de su tiempo, cuando apenas tenia 17 años y dio inicio a la primera guerra mundial pretendió afiliarse al ejército norteamericano de donde fue rechazado por problemas de su vista, pero sin resentirlo busco otro camino y se enlisto en la Cruz Roja pero también en un medio de comunicación de Kansas y se volvió corresponsal y parte de la institución de salud de la misma forma que mas tarde fue corresponsal en la guerra civil española y posteriormente en la segunda guerra mundial desembarcando en Normandía, las guerras las vivió de cerca, y sufrió importantes lesiones en ellas pero también le permitieron conocer a los grandes amores de su vida.
Esta historia continuara
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