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José de Jesús Reyes Ruiz

ERNEST HEMINGWAY VIII

CUBA (cuarta parte)

Los viajes y la salud del escritor las dos últimas décadas de su vida durante su estancia en Cuba

Para documentar mi pesimismo… y el de los demás

Hemos relatado - con algún detalle - que las dos últimas décadas de la vida del escritor, en su estancia en la mayor isla de las Antillas, constituyeron su época más feliz, pero tenemos que decir que fueron también las décadas donde su salud física se vio severa y paulatinamente afectada por múltiples razones que comentaremos más adelante.

En este momento es bueno recordar como es que Hemingway decide radicar en Cuba, recordemos que, en 1937 con el inicio de la Guerra Civil Española, el escritor decide atraído como estuvo siempre por los conflictos bélicos, obtener la corresponsalía de la Norte American Newspaper Alliance - NANA – donde se le une MARTHA a quien había conocido la navidad previa en Key West, una ambiciosa y experimentada periodista que había trabajado en Voge. La historia de lo que paso después ya la hemos contado, esta nueva relación provoco el segundo divorcio del escritor con Pauline casándose posteriormente con Martha, y al termino de la Guerra Civil Española - que hemos comentado ampliamente - y ante la imposibilidad de regresar a Key West por el distanciamiento con su segunda esposa, el escritor toma su bote El Pilar y se dirige a Cuba viviendo provisionalmente en el Hotel Dos Mundos a donde le alcanza Martha.

Fue ella Martha la que localiza la finca conocida como Punta Vigía – 6 maravillosas hectáreas - y deciden comprarla todo ello en 1939 contrayendo su tercer matrimonio en 1940.

Como también lo hemos comentado Martha era una mujer de carácter con preparación y capacidad que le hacían pensar que podía competir al tu por tu con su esposo, de hecho, al inicio de los cuarentas fue nombrada como corresponsal de Guerra en el conflicto de China con Japón y Hemingway la acompaño en un viaje que para él fue desagradable en extremo por que no aceptaba ser segundo en nada o era el protagonista o prefería abstenerse. Paso un mal tiempo, y fue en esa estancia donde se dio la primera confrontación con Martha, esto en 1941, cuando ya era famoso por que un año antes había publicado una de sus obras mas importantes POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS - desde mi humilde y particular punto de vista la mejor de sus obras - que vendió un millón de copias y fue nominado para el premio Pulitzer que se le negó por considerarlo un escritor de izquierda.

A su regreso de China y en la víspera de la II Guerra Mundial ya tenia ideas extrañas por decir lo menos al equipar su bote El Pilar con equipos y bombas sumergibles para intentar destruir los submarinos alemanes que frecuentemente circulaban por el norte de la isla. Y ya iniciado el conflicto mundial y después del asalto de Perl Harbord Martha su esposa fue nombrada corresponsal de guerra por Collier una importante compañía periodística, pero recordemos que nuestro personaje no podía soportar que le hicieran sombra sobre todo si se trataba de su propia esposa, y utilizando su fama logro que la compañía le diera el lugar de protagonista como corresponsal utilizando el único espacio aéreo para viajar a Londres mientras Martha tubo que pasar penurias en un barco que la traslado durante varias semanas, el odio entre ambos se incrementaba exponencialmente.

Ya en Londres y en la víspera de la invasión a Normandia – D DAY - Hemingway sufrió en compañía de un amigo un terrible accidente automovilístico con consecuencias serias al romper el parabrisas con su cabeza desarrollando un severo traumatismo craneoencefálico con un hematoma subdural agudo post traumático, un problema - como lo comentamos en nuestras previas colaboraciones - severo que deja lesiones neurológicas irreversibles, fue visitado en el hospital por su esposa Martha que solo llego a insultarlo y a decirle que había terminado, pero nuestro personaje una especie de Superman – no olvidemos que a sus 18 años en Italia recibió 237 heridas por proyectil en sus piernas - supero rápidamente sus condiciones clínicas recuperándose y preparándose para ser testigo de la invasión en Normandia, él y Martha estuvieron en la flota invasora pero para su mala suerte el no pudo desembarcar y Martha si lo hiso y armo un relato periodístico de primer nivel que lo supero con creces cosa que le afectaría profundamente.

De estos tiempos bien vale la pena recordar algunos relatos reales que le sucedieron al escritor y que mostraban que ya no estaba del todo bien de sus facultades mentales, y la prueba es que en contra de lo que establecía la Ley que los corresponsales no podían portar armas, él equipo a un grupo de amistades y admiradores que se armaron hasta los dientes y que ingresaron al norte de la Europa que era reconquistada para ser testigo de las grandes batallas - sin combatir por supuesto - y no solo eso se adelantaron a las tropas invasoras norteamericanas para entrar a Paris ciudad que ya había sido desalojada por las fuerzas alemanas y se declararon victoriosos por recuperar Paris tomando el Hotel Ritz como cuartel donde festejaron - ya podemos imaginar – con grandes cantidades de bebidas alcohólicas.

Fue ahí en el Ritz donde sucedió algo extraño por decir lo menos, cuando alguien del personal le comentara que había en el almacén un baúl con su nombre, y recordemos que 20 años atrás cuando su primer esposa Ledlsley cuando Vivian en Paris fue a alcanzarlo en Lausana donde Hemingway realizaba trabajos en su posición de corresponsal y que a la salida de Paris un baúl donde había colocado todo el trabajo de años del escritor, anotaciones relatos, cuentos cortos y una novela en formación, se lo habían robado con el consecuente enojo extremo del escritor que con ello había perdido todo su trabajo literario, pero que como también lo recordamos no se dio por vencido y volvió a escribir partiendo de cero.

Durante su estancia en Europa durante la cruenta II guerra en su fase final el escritor junto con sus milicianos se paseaba demasiado cerca de los campos de batalla, fueron testigos de los más cruentos combates su valentía al reportar desde lugares tan peligrosos le valió otra medalla de Bronce por su valor, la verdad es que el escritor no tenia limites demostraba una valentía que no era fingida, desafiaba la muerte un día si y el otro también.

Durante su estancia previa en Londres después de su accidente Hemingway conoció a quien se convertiría en su cuarta esposa Mary con la que después se casaría y viviría hasta el día de su muerte en Julio de 1961. Solo ella aguanto sus modos, sus amantes sus problemas de salud que estaba permanentemente en declive. A finales de los cuarentas nuestro personaje viajo a Venecia en donde se enamoró, ya viejo enfermo y cansado como estaba de una adolescente de 19 años Adriana perteneciente a la nobleza italiana, ella le correspondía parcialmente por que era una persona famosa, pero jamás le permitió intimar mas de lo contrario se hubiera divorciado de Mary y se hubiera casado con ella.

A ella le prometió dedicarle su siguiente obra y de regreso a Cuba escribió ENTRE LOS ARBOLES Y AL OTRO LADO DEL RIO que en su momento fue severamente cuestionada por la critica literaria de su tiempo quienes consideraron que Hemingway estaba ya en su declive como escritor, cosa que hundió lo en la depresión más severa; le había prometido a Adriana dedicarle su obra mas importante y lo que logro fue algo despreciado en su tiempo pero que después seria valorado por los grandes escritores de la segunda mitad del siglo XX. De cualquier forma no quedaría tranquilo y un año más tarde en cuestión de no mas de 6 semanas y posterior a múltiples bloqueos literarios que sufría ya a inicios de los cincuentas, escribió el bosquejo de lo que sería su obra por excelencia EL VIEJO Y EL MAR que publicaría en 1952 y por la que recibiría el premio Pulitzer que antes se le había negado - con su maravilloso libro POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS - en 1953 y un año mas tarde el PREMIO NOBEL que por sus serios problemas de salud no pudo acudir a recibir pero que en cuanto lo recibió lo fue a donar a la VIRGEN DEL COBRE en LA HABANA proclamándolo como una obra de los cubamos todos.

Durante sus dos últimas décadas en Cuba realizaría frecuentes viajes no solo a los Estados Unidos sino también a España por que se había vuelto adicto a la fiesta taurina, rara vez fallaba al festejo de los Fermines en Pamplona, pero bien vale la pena recordar en estos momentos el último viaje que realizaría al Africa para ir de casería en sus típicos safaris. Cuando viajaba sobrevolando las famosas cascadas de Murchison en el Congo Belga una parvada de aves se atravesó a la avioneta que tubo que descender chocando con postes y cables del telégrafo lo que la derrumbo, las crónicas de estos accidentes son variadas y no coinciden unas con las otras pero tal parece que en este accidente solo se disloco el hombro y salieron el y su esposa Mary bien librados y mientras caminaban para encontrar auxilio otra aeronave vio la avioneta siniestrada y no vio sobrevivientes por lo que al día siguiente todo el mundo fue informado de la muerte del escritor que estaba vivo y fue localizado un día después por lo que otra avioneta la que los llevaría a un lugar seguro se siniestro apenas despegando – dos accidentes aéreos en solo dos días – la avioneta se incendio y Mary pudo salir pero el no por que ya por entonces no solo era enorme sino con sobrepeso, al ver el peligro tubo que romper una de las ventanas con su propia cabeza lo que le provoco nuevamente problemas craneoencefálicos severos con una ceguera de un ojo y salida de liquido cefalorraquídeo por el oído izquierdo pero de todo ello volvió a recuperarse aunque la precaria salud que ya portaba seguiría en declive por el resto de sus días.

Pero esta historia la comentaremos en el epilogo, el último capítulo del presente relato

jjreyes52@yahoo.com.mx