Sin las matemáticas, la civilización colapsaría en un vacío de ignorancia.
Dra. Verónica Arredondo
No somos solo matemáticos(as), investigadores, docentes, somos también ciudadanos(as) interesados en nuestro contexto, somos actores responsables del presente.
El 31 de mayo se celebra el Día del Matemático en México y otros países de Hispanoamérica, en conmemoración al aniversario luctuoso de Évariste Galois, un prodigio matemático francés que falleció el 31 de mayo de 1832 a los 21 años; Galois sentó las bases del álgebra abstracta y la teoría de grupos, y la fecha se enfoca en reconocer la labor de docentes, investigadores y profesionales de las ciencias exactas. Es pertinente decir que las matemáticas se consideran un lenguaje universal y atraviesan todos los aspectos de la vida y su desarrollo. De hecho, las matemáticas son un lenguaje universal porque no dependen de la cultura, el idioma, el tiempo o la geografía para ser entendidas y aplicadas. Mientras que el español, el inglés o el chino tienen barreras idiomáticas, un teorema matemático significa exactamente lo mismo en Tokio, Nueva York o la Antigua Grecia. (Y probablemente, si encontráramos vida en otro planeta, también ahí se aplicarían los principios matemáticos.)
Sin las matemáticas, la civilización colapsaría en un vacío de ignorancia. Seríamos incapaces de medir el tiempo, construir ciudades estables o navegar el planeta; los mapas desaparecerían y la astronomía volvería a ser mitología.
La tecnología moderna —desde los teléfonos hasta la medicina avanzada— dejaría de existir, no habría algoritmos ni ingeniería. El comercio retrocedería al trueque primitivo al perder el concepto de dinero y valor cuantitativo. Incluso el arte, la música y la arquitectura perderían su armonía oculta. Seríamos una especie desarmada, atrapada en un eterno presente, sin pasado medible ni futuro programable, ciegos ante las leyes del cosmos.
Creo que con estos párrafos se entiende más o menos la importancia de las matemáticas, su trascendencia y por qué su estudio es determinante. En Zacatecas, como en otras ciudades del país, tenemos unidades que se especializan en su enseñanza y su estudio. Por ejemplo, en la UAZ, en la Unidad Académica de Matemáticas, es posible acceder a las licenciaturas de Matemáticas, Actuaria, Matemática Educativa, que se van a encargar de formar a los futuras y futuros profesionistas dedicados a la matemática en sus diferentes especialidades.
Y aunque la Unidad muestra un avance sostenible y que evoluciona, se hace necesario que se refuercen conceptos, planes y proyectos para que más y más aspirantes a las matemáticas, ingresen y encuentren en el estudio matemático lo que necesitan y sueñan. No hace falta decir que, para ello, se requiere la participación no solo de docentes, investigadores, o instituciones, también la I.P., organismos internacionales, entes particulares que tengan la sensibilidad y empatía, y ambición, de encontrar en el campo matemático(a) la oportunidad real del desarrollo de nuestra sociedad.
Pienso en Galois. Galois era un ferviente republicano radical. Pasó meses en prisión por su activismo político contra el rey Luis Felipe I, lo que interrumpió constantemente sus estudios. Era no solo un genio matemático, también una persona interesada en su contexto, en la transformación social, en la participación activa de la ciudadanía.
Nosotras y nosotros, docentes de la Unidad Académica de Matemáticas, y en general la UAZ, hace poco vivimos un proceso electoral del SPAUAZ, para elegir al siguiente comité ejecutivo. Creo que, bajo ese panorama, tenemos la responsabilidad de vigilar que se cumpla un periodo que vaya de acuerdo con las expectativas generadas y que lleve a buen puerto el gobierno de un organismo que, como sindicato, se encarga de agruparnos y respaldar nuestras demandas como trabajadores organizados. Las generaciones anteriores de obreros lucharon por esto, porque nosotros tuviéramos derechos y una vida más plena. Como Galois, no somos solo matemáticos(as), investigadores, docentes, somo también actores políticos del presente.
Por otra parte, el profesorado de una escuela pública, tiene derecho a manifestarse para exigir mejores condiciones. Vivimos en un país donde el papel de la docencia ha sido indispensable para obtener vitorias que conllevan el desarrollo y el ejercicio de la democracia. Galois no solo señaló el camino para hacernos entender el mundo mediante un lenguaje universal, también nos enseñó que la comprensión y sensibilidad de ese entendimiento, conlleva una responsabilidad social y humana.


