Él me mira y en sus pupilas danza la certeza de mis horas. Su voz madura los frutos de mi cuerpo al nombrarme. Él me toca: sus dedos escriben profecías en las ráfagas del tiempo. Cuando él transita mis peldaños somos pájaros. Y nuestro aleteo hace arder el agua del mundo.



Related Posts
Esta noche…
Esta noche regresarás a tu cama donde estuvimos juntos apenas hace unas horas. Encontrarás mis…
El Nopal5 junio, 2026
Si supieras lo que te voy a hacer mañana…
Si supieras lo que te voy a hacer mañana, hoy te levantarías del habitual lado…
El Nopal29 mayo, 2026
Esta noche…
Esta noche regresarás a tu cama donde estuvimos juntos apenas hace unas horas. Encontrarás mis…
El Nopal22 mayo, 2026
