Zacatecas necesita unidad, no exclusiones
Por: Claudia Anaya Mota
Siempre he dado la cara a la gente de Zacatecas. Lo he hecho porque estoy convencida de que ser servidora pública implica asumir responsabilidades, actuar con valor y, sobre todo, dejar de lado cualquier cálculo político cuando lo que está en juego es la seguridad y la tranquilidad de las familias.
Hoy enfrentamos un enorme desafío. Los embates del crimen organizado son cada vez más violentos y sus consecuencias no distinguen colores partidistas, cargos públicos ni ideologías. La inseguridad nos afecta a todos: a las familias que viven con miedo, a los comerciantes que ven amenazado su patrimonio, a los jóvenes cuyo futuro se pone en riesgo y, también, a quienes pertenecen a las corporaciones de seguridad en cualquiera de sus niveles, pero los municipales, son quienes menos recursos tienen para enfrentar la violencia.
Por eso celebro que la Presidenta Claudia Sheinbaum haya acudido a Zacatecas, en el marco de su gira nacional con motivo de su Segundo Informe de Gobierno, para encabezar una Mesa de Seguridad. La presencia de la titular del Ejecutivo Federal en nuestro estado es importante y confirma que la seguridad de Zacatecas debe permanecer en el centro de la agenda nacional.
Precisamente porque se trata de un asunto tan serio, considero que todos los actores que tienen responsabilidades directas en materia de seguridad deben ser escuchados. No estoy de acuerdo con que se haya dejado fuera a los Presidentes Municipales. Son ellos quienes conocen de primera mano lo que ocurre en sus comunidades y quienes, en muchas ocasiones, enfrentan directamente las presiones, amenazas y ataques del crimen organizado. Son también quienes tienen que mirar a los ojos a sus ciudadanos cuando ocurre un hecho violento y dar respuestas, aun cuando muchas veces no cuentan con las herramientas suficientes para hacerlo.
Particularmente preocupante resulta el caso del Presidente Municipal de Ojocaliente, quien acudió a la convocatoria con la esperanza de ser recibido y escuchado. Más allá de cualquier diferencia política, un Alcalde que enfrenta una situación de inseguridad en su municipio no puede ser ignorado. Los gobiernos municipales no pueden quedar solos.
Ni la Federación ni el Gobierno del Estado deben abandonarlos. Por el contrario, necesitan acompañamiento, coordinación, inteligencia, recursos y, sobre todo, respaldo institucional. La seguridad no puede depender de la pertenencia a un partido político ni de la cercanía con un determinado grupo de poder.
Frente a la magnitud del problema, no podemos permitirnos actuar de manera sectaria. Zacatecas necesita servidores públicos unidos, capaces de entender que nuestras diferencias políticas son secundarias frente al derecho de las familias a vivir en paz.
Cada institución tiene facultades y responsabilidades legales distintas. Precisamente por ello, debemos trabajar en equipo: la Federación, el Gobierno del Estado, los Ayuntamientos, el Poder Legislativo y las instituciones de seguridad. No se trata de invadir competencias, sino de que cada quien asuma las que le corresponden y coordinar esfuerzos para obtener resultados.
Por mi parte, como Senadora de la República, he solicitado mi ingreso a la Comisión de Seguridad Pública. Siempre he estado pendiente de este tema y he insistido en señalar lo que padecemos frente a la inseguridad en nuestro estado. Sin embargo, estoy convencida de que desde esa Comisión podré contribuir de manera más directa, cercana y responsable, particularmente en la interlocución con la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública federal.
Es conocido que el Gobierno del Estado ha dejado fuera a quienes no pertenecemos a su movimiento o pensamos distinto. Lo he vivido y lo he señalado. Pero tampoco voy a permitir que las diferencias políticas se conviertan en una razón para dejar de trabajar por Zacatecas. Mi responsabilidad es con las personas, no con las exclusiones.
Yo nunca voy a renunciar a que a Zacatecas le vaya bien.
Y hoy, más que nunca, que a Zacatecas le vaya bien significa que sus familias puedan volver a vivir sin miedo.
Senadora de la Repùblica





