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Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Dra. Verónica Arredondo
El papel de las mujeres y las niñas en la sociedad y su desarrollo, ha estado siendo reconocido estas recientes décadas gracias a las luchas que han sostenido diversas generaciones de mujeres en diferentes partes del mundo. Los Estados las han valorado e incorporado porque ha sido inevitable su inclusión en los ámbitos de la vida cotidiana, en las artes, la academia, las ciencias, la política. Digo que ha sido inevitable porque las mujeres conforman la mitad de la humanidad y no se puede borrar a la mitad de una comunidad así porque sí.
Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas con el objetivo de reconocer el papel fundamental de las mujeres en el ámbito científico y tecnológico, así como de visibilizar los retos que aún enfrentan para acceder, permanecer y destacar en estas áreas. En México, esta conmemoración cobra especial relevancia debido a las persistentes brechas de género en la educación científica y en el desarrollo profesional.
A lo largo de la historia, las mujeres han contribuido de manera significativa al avance del conocimiento científico, aunque muchas veces su trabajo ha sido invisibilizado. En el contexto mexicano, existen figuras destacadas como Matilde Montoya, la primera médica mexicana, o científicas contemporáneas que hoy lideran investigaciones en áreas como la biotecnología, la física, la medicina y las ciencias ambientales. Sin embargo, estos ejemplos aún son la excepción y no la regla.
De acuerdo con datos nacionales, aunque las mujeres representan cerca de la mitad de la matrícula en educación superior, su presencia disminuye notablemente en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Áreas como la ingeniería, la física y las tecnologías de la información siguen estando dominadas por hombres. Esta desigualdad no se debe a la falta de capacidad, sino a factores estructurales como estereotipos de género, falta de modelos a seguir, barreras culturales y una limitada orientación vocacional desde edades tempranas.
El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia busca precisamente generar conciencia sobre la importancia de fomentar vocaciones científicas en niñas y adolescentes. En México, diversas universidades, centros de investigación, organizaciones civiles y dependencias gubernamentales impulsan actividades como talleres, conferencias, mentorías y programas de divulgación científica con perspectiva de género. Estas iniciativas buscan mostrar que la ciencia también es un espacio para las mujeres y que su participación es clave para el desarrollo del país.
Además, la inclusión de más mujeres en la ciencia no solo es una cuestión de equidad, sino también de calidad e innovación. La diversidad de perspectivas en los equipos de investigación permite abordar los problemas desde distintos enfoques, generar soluciones más completas y responder mejor a las necesidades sociales. En un país con desafíos tan complejos como México —desde el cambio climático hasta la salud pública—, el talento femenino en la ciencia es indispensable.
No obstante, aún queda mucho por hacer. Es necesario fortalecer políticas públicas que promuevan la igualdad de oportunidades, mejorar las condiciones laborales de las mujeres científicas y erradicar prácticas de discriminación y acoso en los espacios académicos y de investigación. Asimismo, resulta fundamental el papel de las familias y del sistema educativo para alentar a las niñas a explorar la ciencia sin prejuicios.
Conmemorar este día es un recordatorio de que apoyar a las mujeres y niñas en la ciencia es invertir en el futuro de México. Garantizar su participación plena y equitativa es un paso esencial hacia una sociedad más justa, innovadora y sostenible.
Como científica y matemática mexicana y zacatecana, reconozco que el camino que he seguido no ha sido sencillo y me he encontrado con trabas que no deberían de existir. Necesitamos allanar esos obstáculos para que más y más niñas y mujeres opten por desenvolver sus conocimientos en los terrenos científicos. Necesitamos generar las políticas adecuadas que sustenten, impulsen y protejan a las mujeres que hayan elegido la física, la biología, la matemática, como su campo de estudio.
Desde mi lugar de trabajo, la Unidad Académica de Matemáticas de la UAZ, se impulsan acciones para conmemorar el Día, que de alguna manera buscan inspirar a otras mujeres para que ejerzan su derecho al desarrollo académico e integral. “Mi paso por la ciencia”, es una de esas acciones. Cito el texto de la invitación electrónica que circula en redes sociales y otros canales sobre la mesa redonda: “Actividad realizada en el marco de la Conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, cuyo objetivo es visibilizar las trayectorias, experiencias y reflexiones de mujeres dedicadas a la ciencia, así como fomentar el diálogo intergeneracional y el interés por las vocaciones científicas.” La mesa estará integrada por la Mtra. Bertha Michel Sandoval, la Dra. Lorena Jiménez Sandoval, la Dra. Marlén Hernández Ortiz y moderará la Dra. Leticia Adriana Ramírez Hernández. Se llevará a cabo este 11 de febrero en el patio central de rectoría de la UAZ a las cuatro de la tarde. Ojalá que puedan asistir y escuchar lo que ahí charlarán estas insignes científicas.