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Nuestra Universidad

Dra. Verónica Arredondo
El tema de hoy es un problema que jamás me imaginé abordar porque no se supone que debiera suceder, y, sin embargo, pasó. No se puede ni se debe poner en duda la necesidad de la universidad pública ni el derecho que tiene la ciudadanía a acceder a la educación universitaria. La educación laica, gratuita, obligatoria y de calidad es un derecho humano fundamental consagrado en el Artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, no es debatible ni siquiera que se diga que solo se garantiza hasta el nivel medio superior porque la misma ley reconoce el derecho a cursar estudios universitarios o profesionales, cuya universalidad y obligatoriedad se implementa de manera gradual por parte de las instituciones públicas. La realidad es que enfrentamos un problema, por decirlo de alguna forma, novedoso.
La educación en línea, incluyendo exámenes, se potenció a partir de una necesidad que surgió cuando ocurrió el problema de la pandemia del COVID-19. Todas y todos teníamos que evitar al máximo el contacto con otras personas, las aglomeraciones, las reuniones públicas, pero no podíamos detener por completo el transcurso de la vida, de los acontecimientos, eso implicaba la escuela. Así que se crearon plataforma y se adaptaron las que ya existían para que los estudiantes pudieran continuar con su educación, a distancia. Entonces se probó, de verdad, la valía de esta forma de aprendizaje y enseñanza, y se verificó que funcionaba. Luego todos volvimos a las aulas.
Nadie puede decir que los exámenes en línea no funcionan, ya se comprobó que sí y que es un mecanismo dinámico y económico. La tecnología nos ayuda a agilizar los procesos, y, de alguna forma, colabora con la democratización del acceso a la educación universitaria. Pero, parece, que la aplicación del examen de ingreso a la UNAM falló. La aplicación falló, tanto la forma como fue aplicado, como la plataforma, el software, la IA, los filtros de seguridad. Todo. Al menos eso se presume. Tan se presume que la UNAM tendrá que aplicar otro examen de manera presencial, aunque no a todos los aspirantes.
De acuerdo con información de El Economista, la UNAM aplicará un examen de control de manera presencial a determinados aspirantes que participaron en el proceso de ingreso a licenciatura 2026, luego de detectar irregularidades durante la prueba de admisión que este año se realizó por primera vez en línea. Los criterios para aplicar este examen, están basados en los resultados de los puntajes obtenidos por los aspirantes en los exámenes de admisión que van de 2021 a 2026. Ningún estudiante que aprobó el examen en línea ha sido aceptado en la UNAM, pero todos los que lo aprobaron, tienen derecho a presentar la prueba presencial, así como otros que rozaron el límite de aciertos de cada licenciatura.
Estudiar la universidad es fundamental porque proporciona herramientas teóricas y prácticas avanzadas que potencian el desarrollo profesional y personal. Permite adquirir competencias especializadas altamente valoradas en el mercado laboral actual, facilitando el acceso a mejores oportunidades de empleo. Asimismo, fomenta el pensamiento crítico, la resolución de problemas complejos y la capacidad de innovar frente a los retos de la sociedad. Este entorno académico también impulsa la creación de una red de contactos estratégicos y estimula el crecimiento continuo. En definitiva, representa una inversión clave para transformar el conocimiento en un motor de movilidad social y realización individual.
La UNAM es la universidad más importante de México gracias a su masiva producción científica, su profunda relevancia histórica y su amplia oferta académica. Su autonomía fomenta la pluralidad ideológica, mientras que su carácter público impulsa de forma decisiva la movilidad social del país. Además, destaca por su inigualable labor en la difusión de la cultura y por albergar un campus principal reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Se entiende lo atractivo que resulta ingresar a la UNAM y se entiende la importancia de la institución. Preocupa que haya habido errores en la aplicación del examen de ingreso, pero, son problemas que pueden ocurrir. ¿No debería de haber pasado? ¿El examen siempre debe ser presencial? No lo sé. La tecnología existe y la desarrollamos para facilitar las tareas cotidianas, para hacer avanzar el mundo, para vivir mejor. No voy a entrar en polémicas y teorías conspirativas. Mi terreno tampoco es el periodismo de investigación ni de denuncia ni especulativo. Puedo opinar desde donde estoy, desde mi labor como docente. Yo quiero que los estudiantes tengan la oportunidad de ingresar a la universidad, a la UNAM, a la UAZ, y quiero colaborar en su formación. Los estudiantes me importan como individuos, como sector social, como parte de un todo. Creo que de nada vale señalar el error, porque la vida corre tan rápido que es preferible buscar una solución.
No sé cómo será el proceso de ingreso del año próximo, pero no creo que, por lo pronto, haya oportunidad para un examen en línea.