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RUMBO AL 2018, MEXICO DE MAL EN PEOR

Saúl Monreal Ávila

 Nuestro país, y en consecuencia nuestro estado, están atrapados en un círculo vicioso, una especie de desagüe cuyo vórtice arrastra consigo los logros alcanzados el siglo pasado. Y por si no fuese suficiente, el crimen organizado, convirtiendo este año en el más violento desde que se empezaran a contabilizar las víctimas de la guerra del narco. No ha habido disminución en el actuar de los grupos criminales, y el número de víctimas crece. La inseguridad, la corrupción, la pobreza y el empleo, empeorando paulatinamente.

En el 2016, sucedieron más de 20.000 víctimas de homicidio, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) , registrándose un grado de impunidad de más del 92 por ciento, desde entonces, ya se afirmaba que el plan de lucha contra el crimen de la actual administración había fracasado, estábamos mal con el año más violento de todos los tiempos, pero ahora estamos peor que nunca, este 2017 lo supero rompiendo todos los records, de enero a noviembre de este año, el SESNSP reportó 23 mil 101 homicidios dolosos en nuestro país.

Tambien desde aquel 2016, que pareciera ya muy lejano, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos venia denunciando las alarmantes cifras de secuestros, desapariciones forzadas, altos índices de ejecuciones extrajudiciales, torturas, situación que sistemáticamente sigue negando Peña contra todas las pruebas, rechazando que el país tenga una crisis de derechos humanos, y a pesar de los señalamientos de todo tipo por organismos nacionales o internacionales, incluyendo el alto comisionado de los derechos humanos de naciones Unidas. La ley de seguridad interior, verdadera patente de corso, se mayoritea en fast track por el congreso y el senado y es promulgada inmediatamente por peña nieto, y aunque la última palabra la tendría la suprema corte de justicia del país, es claro que en muchos sentidos va contra los intereses de la sociedad mexicana.

Y el caso de la corrupción, que tal pareciera ha triunfado en México. Lo dicen las encuestas de percepción y las historias grandes y pequeñas. Mientras el Barómetro Global de la Corrupción reveló en su último estudio “Las personas y la corrupción: América Latina y el Caribe” que México se convirtió en el país más corrupto de Latinoamérica porque la mayoría de los ciudadanos ha dado sobornos, sólo seguido por República Dominicana, los escándalos de corrupción en la Administración Pública Federal brotaron en cascada, a esta se le podría llamar el sexenio de los escándalos.

El caso de los gobernadores corruptos es emblemático, 21 exgobernadores que han incurrido en abusos de poder; cuatro de ellos –Tomás Yarrington, Andrés Granier, Mario Villanueva y Jesús Reyna– están en la cárcel, y dos más –Humberto Moreira y Rodrigo Medina– lo estuvieron, incluido por supuesto en esa lista el tristemente célebre Miguel Alonso, quien mal gobernó Zacatecas, igualmente acusado de desvío de enormes cantidades de dinero, con la misma metodología del icónico Javier Duarte, la figura más conocida de la corrupción en este año que termina.

El paisaje de la pobreza en nuestro país es cada vez más deprimente y agobiante para muchos millones, la desigualdad avanzó a paso firme este 2017, no sabemos si eso tambien lo consideran un logro los economistas. Mientras el 10 % de los hogares del decil (División de 10% en 10% de la población) más bajo –los más pobres- recibieron apenas 8,166 pesos en promedio (equivalentes a 37 pesos diarios por perceptor), el 10 % de los hogares más ricos recibieron en promedio 168,855 pesos (equivalentes a alrededor de 766 pesos diarios por perceptor). Los ingresos del primer decil caben prácticamente 21 veces en el del último.

Quizás tampoco nos sorprenda entonces la diferencia entre percepciones de hogares urbanos y rurales, siendo el de los primeros el doble que el de los segundos, 52,512 pesos frente a 26,004, y con ello, vemos que con la nueva metodología aplicada se quiere dar la percepción que el ingreso aumenta. Sin embargo, en los hechos la desigualdad, tanto entre estados como entre deciles y entre regiones, se mantiene y se acrecenta la pobreza, sigue abriéndose la brecha de desigualdad.

Y qué decir del empleo, que notoriamente se ha precarizado. Nuestra entidad, Zacatecas, una de los más pobres del país, tambien forma parte de las 10 entidades de la república en donde el número de personas que no reciben ingresos supera en más del 200% a las que ganan más de 5 salarios mínimos, a pesar que se presume como un logro que se crean empleos. Además, la proporción de personas ocupadas que no reciben ingresos respecto a las que ganan más de 5 salarios mínimos se ha incrementado en la mayor parte de las entidades desde el cuarto trimestre del 2000 y hasta el primero del 2017: solamente 9 estados han reducido un poco dicha proporción, obviamente, con la misma política económica y laboral desde las administraciones panistas y hasta ahora con el PRI, los resultados no pueden ser diferentes, y la nueva iniciativa de eliminar trabas a la subcontratación (Out Sourcing) abona a que se incremente el deterioro del ingreso y condiciones laborales en el empleo a partir del 2018 que está por iniciar.

Ese es el paisaje que enfrentamos los mexicanos cada día, a un año de que arranque la elección más grande de su Historia. Nuestro país va notoriamente de mal en peor, con acciones gubernamentales que siguen deteriorando los niveles de calidad de vida y bienestar de la población en general, favoreciendo a un pequeño grupo privilegiado. Es claro que la apuesta del régimen es continuar por la misma vía perpetuándose a través del fraude electoral. 2017 ha sido el peor de la historia en muchos rubros y puede empeorar aún más, por ello creemos que la sociedad mexicana debe ya tomar cartas en el asunto y sacar a este régimen que ha causado tanto daño para poder iniciar la reconstrucción del país que tanto queremos. ¡Feliz Año nuevo 2018!

saulmonrealavila@hotmail.com

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