Iniciando 2020.

Por: Juan Carlos Girón Enriquez

Inicia un año mas, agradecido con la oportunidad de seguir compartiendo estas líneas con ustedes, en las siguientes emisiones, pero, sobre todo, con quienes semanalmente dedican unos minutos a la lectura y la reflexión de lo que aquí se escribe. Infinito agradecimiento a todos y cada uno, por el año que termina y el que estamos iniciando en este semanario.
Este inicio de año, como los últimos, ha tenido un inicio convulso, no podemos negar que, tanto la situación internacional, como la nacional y la local, han dado mucho de que hablar en estos últimos y primeros días del año, motivo por el cual no se sabe si sea conveniente hablar de una, de otra o de todas y como se relacionan, aunque eso pudiera hacernos caer en suposiciones u omisiones, inclusive en distracciones.
Temas como la violencia en el Centro de Reinserción Social de Cieneguillas, o los ataques de Estados Unidos a Irán y viceversa, o el presidente de México colgándose panes en la cabeza, son tantas cosas que resulta difícil decidir en cual centrarnos, lo que si es un echo es que, ante tanto acontecimiento, pareciera que nos espera un año igual o mas complejo que sus inicios.
Comienza a notarse, en diversos países, el hartazgo social en contra de sus líderes, aquellos que en algún momento gozaban de gran aceptación, también se percibe una decadencia generalizada del modelo económico o una aspiración de los poderes hegemónicos de luchas contra lo que sea por hacer prevalecer el status quo.
Es imposible dejar de lado la crisis de seguridad, la de derechos humanos, la desaceleración económica a nivel mundial, la reciente ola de precaución de los mercados y la excesiva fiscalización de la actividad económica en la que sigue pagando mas quien este cautivo del gobierno, mientras los que mas ganan siguen encontrando los medios para evadir o aprovechar los estímulos económicos que proporciona el Estado.
En pocas palabras, no se ve, ni a corto ni mediano y, mucho menos, largo plazo, una alternativa de cambio verdaderamente en favor de la sociedad, seguimos viendo como en todas las latitudes del planeta, países pobres o ricos con gobiernos de izquierda, derecha o centro, siguen padeciendo malas decisiones, malos gobiernos, malos políticos, mientras la crisis ambiental, social y económica sigue impactando directamente en la vida de la comunidad global.
El panorama local, nacional e internacional no coincide con la algarabía y esperanza que representa el nuevo comienzo, un año completo de ilusión, de expectativas, de proyectos que, si la macroeconomía sigue por la línea que esta ahora, se irán cancelando poco a poco por la precaria situación económica que enfrentamos; la falta de desarrollo económico impactará directamente en los bolsillos de todos, la nula oferta de oportunidades laborales mermará paulatinamente los deseos de los zacatecanos y, si a todo ello, agregamos la elección en la Universidad, nos espera un año lleno de tensiones, de decepciones y golpes con la realidad que serán olvidados al final del año, puesto que el 2021 ofrecerá no solo un año nuevo, sino una década nueva llena de proyectos que, no por ser negativos, pero con un escenario como el que ahora tenemos, si enfrentaremos un 2020 complicado, una década no tiene porque serlo menos.
Pero es solo un mal comienzo, esperemos se componga y al cabo de unos meses veamos estas líneas como un mal presagio que nunca se cumplió. Ojalá.